Según datos recogidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) uno de cada 160 niños en el mundo sufre un trastorno del espectro autista (TEA).
Podemos definir al autismo como una afección neurológica permanente que se manifiesta en la primera etapa de la infancia, independientemente del género, la raza o la condición social y económica.
Se caracteriza principalmente por peculiaridades en la esfera de la interacción social y dificultades en situaciones comunicativas comunes, modos de aprendizaje atípicos, especial interés por ciertos temas, predisposición a actividades rutinarias y particularidades en el procesamiento de la información sensorial.
Los principales síntomas son, las deficiencias persistentes en la comunicación y en la interacción social; y patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades. Existen 3 niveles de funcionamiento del Trastorno del Espectro Autista (TEA) :
A día de hoy tenemos todavía una labor muy grande como sociedad, sobre como cambiar el prototipo de como vemos y como tratamos a las personas que solo son diferentes, en este caso, a las personas con autismo.
Además en el campo de inserción laboral, las personas con autismo tienen muy pocas oportunidades.
Según datos recogidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) uno de cada 160 niños en el mundo sufre un trastorno del espectro autista (TEA).