Garza también señaló que, de no concretarse la venta en esta subasta, el proceso no terminaría ahí, el síndico podría solicitar un nuevo procedimiento especial y convocar a otra ronda, repitiendo el esquema.
El dirigente explicó que este requisito jurídico es obligatorio para evitar que las familias queden fuera de la lista de beneficiarios una vez que concluya el proceso de subasta de la empresa.
Al detectar el automotor, los manifestantes confrontaron a los encargados de seguridad, quienes inicialmente intentaron ocultar la situación hasta que se les exhibieron pruebas gráficas.
Hasta el momento, ninguna de las partes interesadas ha exhibido el monto requerido, por lo que se mantiene la incertidumbre sobre el futuro del proceso concursal de la siderúrgica.