El Obispo Hilario González lamentó que ahora las parejas rechacen tener hijos; ‘Es una bendición y un regalo de Dios’
Saltillo, Coah.- El Obispo Hilario González García lamentó que ahora las parejas rechacen tener hijos, pues dar vida es una bendición, no un castigo, ni un terrible designio.
“Creo que hay esa percepción de que tener un hijo, no solamente las mujeres, lo señores también, que cooperan para que haya niños, pues parece que engendrar un hijo es una fatalidad, una cadena, algo que va a truncar una vida profesional, algo que va a traer problemas, algo que va a gastar dinero y pues son puros criterios del mundo”.
Expresó su deseo de que prevalezcan criterios divinos, pues el nacimiento de una vida, es motivo de alegría, de ahí el saludo que el ángel dio a la Virgen María, al informarle que sería madre: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”.
“Un mensaje para toda la humanidad, estamos representados ahí en la Virgen. Este mensaje de gozo, de alegría, que el Señor está con nosotros, que no estamos abandonados. No temas, lo que se gesta en ti es obra de Dios. Y es un anuncio de esperanza para toda la humanidad; lo que se gesta en el seno de la Virgen, lo que se gesta en el seno de toda mujer es de esperanza”.
Con misa celebrada en el Santuario de Guadalupe, la Iglesia Católica inició un novenario de meses a favor de la vida, el cual terminará en Navidad, dentro del Año Jubilar de la Esperanza.
“Hoy queremos pedir por los niños que están por nacer, que están en el seno de su madre, que hoy se inicia, por decirlo así, el embarazo de la Virgen. Queremos pedir por las mujeres que están en espera, por las parejas que batallan para procrear y para que este fenómeno del aborto cada vez sea menos requerido, que siempre optemos por la vida”.
Tener un hijo, indicó, es una bendición, un regalo de Dios que se hace presente en nuestra vida y también es un mensaje de esperanza que nos recuerda el renacer a la vida eterna.
“Y que veamos la llegada de una nueva vida no como un castigo, no como un terrible designio, sino todo lo contrario, como un signo de bendición, un signo de la presencia de Dios y que cuidemos la vida siempre, en todas sus manifestaciones lo mejor posible”.
“Que el Señor los cuide y bendiga a todas las mujeres que están en espera, que Dios las cuide, que la Virgen las acompañe y las ponemos a todas en nuestra oración en este día”, expresó.