El régimen castrense había cifrado la víspera en más de 2.000 los fallecidos. Por su parte, el prodemocrático Gobierno de Unidad Nacional (NUG)
Bangkok (EFE).- La junta militar, que detenta el poder en Birmania desde el golpe de Estado de 2021, subió este martes a 2.719 los fallecidos y a 4.521 los heridos por el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el viernes el centro-norte del país, según dijo a EFE el portavoz del régimen, Zaw Min Tun.
El régimen castrense había cifrado la víspera en más de 2.000 los fallecidos. Por su parte, el prodemocrático Gobierno de Unidad Nacional (NUG), opuesto a la junta y que controla partes del país, dijo este martes que 8,5 millones de personas se han visto «directamente afectadas» por el terremoto.
La Alianza de la Hermandad, que aúna a tres poderosas guerrillas étnicas, anunció este martes una tregua de un mes en Birmania (Myanmar) para facilitar las tareas humanitarias por el devastador terremoto de magnitud 7,7 de hace cuatro días que ha causado más de 2.700 muertos en el país.
«No iniciaremos operaciones ofensivas, excepto en casos de defensa propia, y para ello declaramos una pausa humanitaria unilateral durante un mes para asegurar que las tareas de rescate por el terremoto se realizan de manera rápida y efectiva», indicó en un comunicado la alianza.
Esta agrupación rebelde, formada por guerrillas de las minorías étnicas rakáin, chinokokang y palaung, ha ganado grandes áreas de territorio a la junta militar birmana, principalmente en el estado Shan (noreste) y en Rakáin (oeste).
«Deseamos sinceramente que los equipos de rescate voluntarios encargados en las operaciones de emergencia y búsqueda en las ciudades afectadas por el terremoto puedan trabajar con tranquilidad», indicaron las guerrillas, que destacaron la gran destrucción causada por el seísmo.
La alianza, formada por el Ejército Arakán (AA), el Ejército de Liberación Nacional Ta’ang (TNLA) y el Ejército para la Alianza Democrática de Birmania (MNDAA), lanzó en octubre de 2023 una operación en el noreste del país y que luego se extendió a otras partes del país con serias derrotas a las fuerzas de la junta.
Cuatro días después, un terremoto de magnitud 5 golpeó de nuevo este martes cerca de la ciudad de Mandalay, uno de los lugares más afectados por el devastador seísmo del viernes, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos.
«Algunas operaciones de rescate se han suspendido debido a la baja probabilidad de hallar supervivientes», dice a EFE un rescatista de Mandalay.
El temblor se registró a las 17:31 hora local (11:01 GMT) a 10 kilómetros de profundidad en la región de Sagaing y unos 15 kilómeros al noroeste de Mandalay, la segunda ciudad del país con unos 1,5 millones de habitantes, precisó la agencia estadounidense, que mide la actividad sísmica en todo el mundo.
Agencias de Naciones Unidas y la organización Médicos sin Fronteras (MSF) subrayaron hoy que la falta de agua potable amenaza con empeorar la situación en Birmania, con miles de personas durmiendo a la intemperie cerca de cadáveres que siguen en las calles, lo que implica riesgos de propagación de infecciones y enfermedades.
Los equipos de rescate trabajan contra reloj para llevar ayuda y salvar a víctimas de los escombros con serias limitaciones logísticas y con el riesgo añadido del conflicto entre el Ejército y guerrillas étnicas y grupos prodemocráticos en algunas zonas afectadas.
El seísmo del viernes, uno de los más graves en las últimas décadas en Birmania, también afectó a Tailandia, donde causó al menos 20 muertos, la mayoría en un rascacielos en obras que se derrumbó, donde continúan desaparecidas unas 70 personas.
Las tareas de rescate se enfrentan a dificultades por el riesgo de aludes y las réplicas en los lugares de Birmania (Myanmar) más afectados por el fuerte terremoto.
Algunas operaciones de rescate en Mandalay, la segunda ciudad del país y uno de los lugares más afectados por el temblor de magnitud de 7,7, situada a unos 17 kilómetros del epicentro, tuvieron que suspenderse este martes, según varios medios locales independientes.
En concreto, las tareas para encontrar supervivientes en puntos muy afectados de la ciudad, entre ellos el condominio Sky Villa, el hotel Great Wall o el monasterio U Hla Thein, tuvieron que parar de forma temporal ante el riesgo de aludes y el impacto de réplicas, publica hoy el medio independiente Myanmar Now.
La ONU dijo que ha podido movilizar con dificultad ayuda vital para la población afectada sin observar bloqueos de las partes del conflicto interno y señaló que los suministros solicitados hasta ahora han salido de lo que se había almacenado previamente dentro del país.
«Hasta ahora hemos sido capaces de movilizar el personal y material que tenemos en el país, pero esto proviene de los recursos que habíamos previsto utilizar para las víctimas del conflicto armado, así que hay que pensar en reponer estos suministros», dijo en una conexión por teleconferencia desde Rangún el coordinador humanitario de Naciones Unidas en Birmania, Marcoluigi Corsi.
«Estamos usando lo que tenemos en el terreno y ahora tenemos que reabastecernos y para ello se deben movilizar los recursos financieros necesarios», agregó.
Sobre la preocupación de que la ayuda sea desviada por el gobierno a las zonas afectadas que controla, Corsi aseguró que existe un sistema de monitoreo y control de la ayuda que reporta constantemente sobre lo que se está distribuyendo y donde, y que no se han observado problemas de ese tipo.
Desde UNICEF, la agencia para la protección de la infancia señaló que ha comenzado a distribuir kits de higiene, botiquines médicos y suministros nutricionales y que ha decidido movilizar 80 toneladas adicionales de suministros críticos desde sus centros mundiales.