Natalia, vecina de la calle Ignacio Díaz Mirón, en la colonia Libertad, fue testigo directo de la tensión y el despliegue policial registrado.
Castaños, Coah.- Natalia, vecina de la calle Ignacio Díaz Mirón, en la colonia Libertad, fue testigo directo de la tensión y el despliegue policial registrado la víspera en el albergue de la Fundación Frichem, un centro de resguardo animal que desde hace tiempo generaba inconformidades vecinales por los fétidos olores derivados de la acumulación de canes.
La residente, quien caminaba frecuentemente por el sector acompañada de su hija y su mascota sujetada con correa, señaló que aunque es una defensora de los animales y fomenta en su familia el respeto y buen trato hacia ellos, la situación del lugar ya era incómoda para algunos habitantes aledaños.
“A mí sí me gustan los canes y estoy a favor de que se les dé un buen trato; por eso le enseño a mi hija que hay que darles los cuidados necesarios, pero las condiciones del lugar no eran las adecuadas”, expresó.
Natalia, recordó que el problema de los olores era un tema recurrente en la zona, al grado de que su propio abuelo, cuya barda trasera colinda directamente con el terreno del refugio, padecía constantemente las consecuencias de la falta de limpieza y el hacinamiento de los animales.
“El ruido normal, más que nada era el olor muy fuerte, había mucha mosca, como que les faltaba higiene, no sé bien cómo estaban ahí adentro porque nunca vimos, más que nada la higiene, había muchas quejas aquí de los vecinos, gracias a Dios ya se resolvió el problema”, comentó Anita Martínez.
La avecinada en la colonia Libertad, mencionó que la acción de rescate de los perritos fue positiva además de que se acabó el problema de insalubridad para los colonos.