Lo que comenzó con un pequeño nicho se transformó, con los años, en un espacio de oración y convivencia que hoy recibe a un número cada vez mayor de fieles.
Nadadores, Coah.- Entre flores, oraciones, ofrendas y muestras de profunda fe, decenas de creyentes acudieron este 28 de octubre a la capilla de San Judas Tadeo, ubicada sobre la carretera federal número 30, a la altura del ejido Celemania, donde año con año se fortalece una tradición que nació del agradecimiento por la vida y que hoy representa el legado de Ricardo Ontiveros Medellín, exalcalde de Nadadores.
La historia de esta capilla está estrechamente ligada a la tragedia provocada por una explosión ocurrida en ese mismo punto, un acontecimiento que marcó a la comunidad y del cual Ricardo Ontiveros Medellín logró sobrevivir, pese a sufrir graves lesiones, entre ellas quemaduras, cortaduras y la incrustación de una pieza metálica en su cuerpo.
A partir de aquella experiencia, el exalcalde y su familia encontraron en la devoción a San Judas Tadeo una manera de expresar su agradecimiento por la oportunidad de seguir con vida. Lo que comenzó con un pequeño nicho se transformó, con los años, en un espacio de oración y convivencia que hoy recibe a un número cada vez mayor de fieles.