A sus 20 años, Brianna ha comenzado a abrirse camino en un terreno tradicionalmente dominado por hombres: la mecánica de motocicletas
Nadadores, Coah.- En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la historia de Brianna Rocío Gutiérrez Pérez, representa el ejemplo de una nueva generación que desafía estereotipos y demuestra que la pasión y la determinación no tienen género.
A sus 20 años, Brianna ha comenzado a abrirse camino en un terreno tradicionalmente dominado por hombres: la mecánica de motocicletas. Desde hace tres meses, trabaja formalmente en un taller familiar ubicado en Nadadores, donde cada día enfrenta el reto de aprender, perfeccionarse y demostrar que las mujeres también pueden destacar en esta área.
Aunque su incursión directa en la reparación de motocicletas es reciente, su vínculo con este mundo comenzó desde la infancia; hija de un mecánico, creció rodeada de motores, herramientas y piezas. “Desde los ocho o nueve años ya sabía cómo se conforma una moto, porque siempre estuve cerca de mi papá”, relata.
Fue precisamente su padre, junto con su hermano, quienes la impulsaron a dar el siguiente paso. “Ellos me dijeron: vamos a meterte al taller. Yo no sabía mucho, pero quise aprender con su ayuda”, explica; su madre también fue pieza clave al motivarla a no quedarse al margen y animarse a formar parte del negocio familiar.
Aprender, concentrarse y crecer
Para Brianna, trabajar en el taller no sólo significa adquirir conocimientos técnicos, también ha sido una herramienta para fortalecer su concentración y memoria.
“Me hace pensar mucho en lo que voy a hacer, cómo solucionar un problema, me ha ayudado bastante en esa parte”, comenta.
Reconoce que al inicio sabía identificar piezas como el carburador, pero no entendía su funcionamiento ni cómo desmontarlo o armarlo correctamente. En estos meses ha logrado avances significativos en conocimiento y práctica, lo que le ha permitido ganar seguridad.
Lejos de considerar complicado que una mujer incursione en la mecánica, afirma que todo depende de la actitud.
“No creo que sea difícil para una mujer; Todo es cuestión de ganas, si te gusta lo que haces, vas a aprender”, asegura.
Una pasión con visión a futuro
El mundo de las motocicletas no sólo forma parte de su entorno familiar, sino que se ha convertido en su pasión.
Disfruta desarmar y volver a armar una moto, entender cada pieza y su funcionamiento. También le gusta conducirlas y conocer más sobre ellas.
A futuro, se visualiza más preparada y capacitada, con el mismo taller consolidado e incluso con otra sucursal en otro punto de la región.
“Es algo de lo que puedo vivir, es para mi futuro”, afirma con convicción.
El taller representa el esfuerzo de una familia que desde hace 14 años se dedica a la reparación de motocicletas en la localidad, aunque fue hace apenas tres meses cuando decidieron formalizar el espacio actual, lo que ha incrementado la demanda de servicios.
Su mensaje
En el contexto del Día Internacional de la Mujer, Brianna comparte un mensaje claro para quienes dudan en perseguir sus metas por miedo o prejuicios.
“Con miedo no se llega a ningún lado. Con vergüenza tampoco. Si estás pensando en qué van a decir porque agarras un desarmador o porque trabajas en algo que dicen que no es para mujeres, lo importante es lo que tú quieres hacer por ti y para tu futuro”, expresa.