La limpieza y oscuridad de los cielos que ofrecen los municipios, han comenzado a despertar un creciente interés entre visitantes y aficionados.
Ocampo, Coah.- La limpieza y oscuridad de los cielos que ofrecen los municipios de Ocampo y Cuatro Ciénegas han comenzado a despertar un creciente interés entre visitantes y aficionados a la astrofotografía, quienes encuentran en esta región del desierto coahuilense condiciones ideales para capturar impresionantes imágenes del universo.
José Mtanous, aficionado a la fotografía astronómica, destacó que en las inmediaciones de Ocampo se han logrado obtener imágenes de gran calidad, gracias a la escasa contaminación lumínica y a la claridad que caracteriza a los cielos de esta parte de Coahuila.
Señaló que estas condiciones permiten apreciar con mayor nitidez cuerpos celestes y fenómenos astronómicos que difícilmente pueden observarse desde las ciudades, donde la iluminación artificial limita la visibilidad del firmamento.
Como ejemplo, compartió una fotografía tomada durante octubre de 2026 en el ejido San Miguel, municipio de Ocampo, donde la Vía Láctea se extiende sobre un cerro de grandes rocas, ofreciendo una impresionante postal del paisaje desértico.
El fotógrafo explicó que la distancia respecto a las zonas urbanas y la oscuridad del cielo convierten a este lugar en un sitio atractivo para quienes practican la astrofotografía, una actividad que comienza a ganar terreno como alternativa turística en la región Centro-Desierto de Coahuila.
Además de las imágenes del firmamento, Mtanous compartió fotografías de pinturas rupestres localizadas en la zona, mostrando el valor histórico y cultural que también distingue a estos parajes.
Los atractivos
La calidad del cielo:
La escasa contaminación lumínica y la claridad del firmamento permiten apreciar cuerpos celestes y fenómenos astronómicos con gran nitidez, difíciles de ver desde las ciudades.
La astrofotografía:
Sitios como el ejido San Miguel en Ocampo ofrecen condiciones ideales para capturar postales de la Vía Láctea extendida sobre formaciones rocosas y cerros desérticos.
El paisaje natural del desierto:
La belleza de las formaciones rocosas, los cerros y los parajes del desierto coahuilense continúan sorprendiendo a los visitantes.
El patrimonio histórico y cultural:
La presencia de pinturas rupestres en la zona añade un valor histórico relevante que complementa el recorrido.
La experiencia de aislamiento y tranquilidad:
La oportunidad de alejarse de la iluminación artificial y del bullicio de las zonas urbanas para disfrutar de la inmensidad del universo y el turismo de naturaleza.