Pese a las promesas de las administraciones morenistas de que el precio de la gasolina bajaría, hoy ocurre lo contrario: el combustible continúa en ascenso y golpea el bolsillo de los mexicanos.
Ciudad de México.- Pese a las promesas de las administraciones morenistas de que el precio de la gasolina bajaría, hoy ocurre lo contrario: el combustible continúa en ascenso y golpea el bolsillo de los mexicanos.
Durante años, el expresidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que los precios de los combustibles no aumentarían e incluso podrían bajar.
El discurso fue claro: acabar con los “gasolinazos” y proteger la economía de las familias. Sin embargo, la realidad ha tomado un rumbo distinto.
Actualmente, en diversas regiones del país, como Nuevo León, Jalsco y Ciudad de México, el precio de la gasolina Premium ya supera hasta los 30 pesos por litro, cifra histórica que refleja un incremento sostenido.
Estos aumentos afectan a toda la cadena económica: transporte, alimentos, servicios y productos básicos.