Aunque el tipo de cambio bajó en la última jornada de octubre, el balance mensual favoreció al dólar frente al peso, que acumuló dos meses consecutivos de depreciación.
Monclova, Coah.- Aunque el tipo de cambio bajó en la última jornada de octubre, el balance mensual favoreció al dólar frente al peso, que acumuló dos meses consecutivos de depreciación.
En el mercado internacional de divisas (Forex), la moneda estadounidense perdió 7.58 centavos y cerró en 18.7856 unidades.
Sin embargo, durante octubre avanzó 71.67 centavos y en los últimos dos meses acumuló un incremento de 1.79 pesos.
Al mayoreo, entre bancos, casas de bolsa, empresas y particulares, el dólar retrocedió 3.43 centavos, a 18.8037 pesos, pero en el mes subió 72.29 centavos.
En ventanillas bancarias se vendió en 19.29 pesos y se compró en 18.20, con un aumento mensual de 77 centavos en su precio de venta.
Janneth Quiroz Zamora y André Maurin Parra, especialistas de Monex Casa de Bolsa, señalaron que el peso registró una depreciación mensual de 4 por ciento.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco Base, destacó que la volatilidad cambiaria aumentó a 11.83 por ciento en octubre, desde 8.54 por ciento en septiembre, su nivel más alto desde marzo.
Además, el peso acumuló ocho semanas consecutivas de pérdidas frente al dólar, una racha que no se observaba desde octubre y noviembre de 2018.
Entre los factores que presionaron a la moneda mexicana estuvo el desmantelamiento de posiciones de “carry trade”, así como la expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos aumente su tasa de interés ante el repunte de la inflación.
En contraste, el Banco de México abrió la posibilidad de nuevos recortes, lo que reduciría aún más el diferencial de tasas entre ambos países.
Siller también señaló el riesgo político en Brasil y el aumento de las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense como factores de presión.
Para la próxima semana, Felipe Barragán, estratega de inversiones de Pepperstone Latam, anticipó que la atención estará en las elecciones legislativas de Estados Unidos del 3 de noviembre y en sus posibles efectos fiscales y regulatorios.