La presidenta Claudia Sheinbaum recibió este jueves en Palacio Nacional a Xóchitl Guadalupe Cruz López, una joven de 17 años originaria de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, que se dio a conocer por desarrollar un calentador solar con materiales reciclados cuando tenía apenas ocho años.
El encuentro se produjo después de que la historia de Xóchitl volviera a viralizarse en redes sociales gracias al creador de contenido Alexis Omman, quien pidió públicamente a la mandataria reconocer el talento de la joven y brindarle una oportunidad para continuar desarrollando sus proyectos científicos.
Sheinbaum respondió a la petición mediante un comentario en redes sociales, en el que expresó su interés por conocer a la inventora y apoyarla. Posteriormente, durante su conferencia matutina del martes 3 de noviembre, confirmó que su equipo ya había establecido contacto con ella.
La presidenta explicó que había recibido alrededor de 20 mensajes de WhatsApp relacionados con el caso de Xóchitl, debido a la popularidad que alcanzó el video. También señaló que su administración buscaría mecanismos para respaldar a estudiantes mexicanos que destacan en ciencias y otras disciplinas.
¿Quién es Xóchitl Guadalupe, la joven chiapaneca que inventó un calentador solar?
Xóchitl Guadalupe Cruz López es originaria de San Cristóbal de las Casas, en la región de Los Altos de Chiapas. Desde los cuatro años comenzó a participar en actividades científicas mediante el Programa Adopte un Talento (PAUTA), una iniciativa impulsada por investigadores y académicos vinculados con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Su proyecto más conocido se llama "Baño Calientito" y surgió de una problemática que identificó en su comunidad: las dificultades de numerosas familias para disponer de agua caliente debido a las bajas temperaturas de la región y al costo de los combustibles.
Para encontrar una alternativa económica, Xóchitl diseñó un calentador que aprovecha la energía solar y utiliza materiales reutilizados, como botellas de plástico, mangueras, madera y puertas de cristal recuperadas de un refrigerador.
El primer prototipo tenía capacidad para calentar aproximadamente 10 litros de agua. De acuerdo con la UNAM, durante las pruebas el sistema alcanzó una temperatura de 44.5 grados centígrados gracias al aislamiento proporcionado por los cristales.
Su trabajo le permitió convertirse, en febrero de 2018, en la primera niña en recibir el Reconocimiento ICN a la Mujer, otorgado por el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, cuando tenía ocho años.