Ante la inestabilidad estructural del terreno se comenzó a edificar una tapón de concreto para soportar la carga hidráulica de la zona
Ciudad de México.- Tras cumplirse una semana del derrumbe en la mina Santa Fe, el Puesto de Comando Unificado priorizó la seguridad estructural del yacimiento para garantizar la integridad de los rescatistas que trabajan en la zona.
La fuerza de tarea desplegada para el rescate de los tres mineros, en el yacimiento ubicado en El Rosario, Sinaloa, lleva más de 180 horas de trabajos ininterrumpidos.
En un comunicado conjunto se informó que ante las condiciones de inestabilidad estructural detectadas en un tapón natural de rezaga y lodo en el interior de la mina, y siguiendo las recomendaciones técnicas de los especialistas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), inició ayer la edificación de un tapón definitivo de concreto de cinco metros de dimensión, anclado al terreno y con armado por temperatura, diseñado para soportar la carga hidráulica total de la zona.
“Esta obra presenta un avance del 50 por ciento y se desarrolla en cinco etapas técnicas: limpieza (concluida), anclaje, armado, cimbrado e inyección de concreto, esta última actualmente en ejecución bajo la supervisión directa de especialistas.
De manera paralela, se registra un avance acumulado de 129 metros en la remoción de jales, destacando un progreso de 30 metros durante la última jornada de trabajo”.
Para optimizar los tiempos de operación, se dijo que este material se almacena en puntos estratégicos dentro de la propia mina, lo que evita desplazamientos innecesarios hacia la superficie y agiliza las maniobras.
Asimismo, se ejecuta un barreno de exploración para determinar las condiciones del frente de trabajo y se realizan labores de canalización de aguas subterráneas hacia el sector norte de la mina. Asimismo se mantienen activas las tareas de bombeo hacia el exterior mediante la instalación de nuevas líneas de energía.
Las autoridades señalaron que para mantener la continuidad y eficacia de las operaciones, se cuenta con un despliegue de 300 elementos pertenecientes a los tres órdenes de gobierno, quienes llevan más 180 horas de trabajo ininterrumpido de manera conjunta con brigadas de emergencias voluntarias provenientes de otras unidades mineras y estados del país.
“Este esfuerzo interinstitucional es coordinado estrechamente por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Guardia Nacional (GN), la Secretaría de Marina (Semar) y la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en colaboración directa con la CFE y las autoridades del Gobierno de Sinaloa”.
El Puesto de Mando Unificado reiteró que las labores de rescate se realizan bajo los más altos estándares de seguridad técnica hasta su conclusión.