Cruz Hernández se desempeñaba como párroco diocesario de Santa Cruz desde 2024.
El sacerdote Román de la Cruz Hernández, de 48 años, fue localizado sin vida y con signos de violencia a un costado de la carretera Tolago - Tetlapaya, en el municipio de Lolotla, Hidalgo. El cuerpo fue encontrado por autoridades estatales, por lo que la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo abrió una carpeta de investigación para esclarecer su muerte.
Los hechos generaron indignación en la comunidad religiosa, luego de que se confirmara que el cuerpo hallado el pasado viernes fuera identificado como el párroco de la Ilgesia Santa Cruz, perteneciente a la Diócesis de Huejutla. De acuerdo con los primeros informes, sus restos estaban junto a una camioneta roja, en un camino de terracería situado en los límites del municipio.
Las investigaciones aseguran que el cuerpo tenía heridas de arma de fuego y fue hallado junto a una cartulina con un mensaje intimidatorio que no ha sido dado a conocer por las autoridades estatales. Tras su muerte, la Conferencia del Episcopado Mexicano lanzó un llamado para que se realice una investigación exhaustiva que permitan identificar a los responsables y hacer justicia de manera expedita.
Román de la Cruz Hernández nació el 28 de julio de 1978 en Mazahuacán, en el municipio de Lolotla, y se ordenó como clérigo el 18 de diciembre de 2006 en el Santuario de Huejutla. Además de su labor pastoral, tenía un compromiso activo en la diócesis local, que lo llevaron a consolidarse como un guía espiritual muy estimado por la comunidad de la Huasteca.
Cruz Hernández se desempeñaba como párroco diocesario de Santa Cruz desde 2024. El occiso coordinaba la Comisión para la Pastoral Profética de la Diócesis de Huejutla, en el norte de Hidalgo.
El jefe del despacho de la PFJEH, Francisco Ángel Fernández, aseguró que tras el reporte de su localización su personal acudió a la escena para realizar los peritajes correspondientes. Afirmó que se mantienen abiertas las líneas de investigación y se informarán los pormenores del caso atendiendo "la obligación legal para preservar el debido proceso".
Un mes antes de su asesinato, la Diócesis de Huejutla alertó a los feligreses sobre una modalidad de extorsión que utilizaban los delincuentes por medio de números telefónicos de sacerdotes para solicitar dinero presuntamente destinados a la iglesia. La advertencia fue difundida por Jesús Morfín, portavoz de la Diócesis de Huejutla, quien pidió a los creyentes evitar responder a estos mensajes fraudulentos. De acuerdo con el portavoz, los teléfonos de los sacerdotes habían sido hackeados y utilizados para engañar a la gente
El Monseñor Héctor Mario Pérez, secretario General del Episcopado Mexicano, lamentó la muerte del sacerdote y aseguró que en los últimos 2 años han sido asesinados 5 sacerdotes. Hasta el momento, no se han dado a conocer detenciones ligadas al caso del sacerdote de Hidalgo.