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¿Qué pasa si te lanzan al grito de “quiere volar”? Los riesgos médicos y legales de este festejo tras los triunfos de México

Las extremidades son otra zona especialmente vulnerable.

Las extremidades son otra zona especialmente vulnerable.
Grupo Zócalo
ZOCALO | MONCLOVA
07-02-2026
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Los triunfos de la Selección Mexicana suelen desatar celebraciones multitudinarias en plazas públicas, como el Ángel de la Independecia, Monumento a la Revolución, Zócalo capitalino; así como estadios, bares y calles del país.

Entre cánticos, banderas y abrazos, una práctica se ha vuelto cada vez más visible entre aficionados: lanzar a una persona por los aires mientras el grupo corea “quiere volar, quiere volar”.

En qué consiste “quiere volar, quiere volar”

Aunque a simple vista parece una expresión de alegría, camaradería y desahogo colectivo, este festejo puede terminar en una emergencia médica.

La dinámica consiste en que varias personas cargan a un aficionado y lo proyectan verticalmente, confiando en que el mismo grupo logrará atraparlo al caer.

El problema es que, en la mayoría de los casos, ocurre sin coordinación, sin equipo de protección, sobre superficies duras y en ambientes donde puede haber empujones, aglomeraciones o consumo de alcohol.

Consecuencias de festejar así

El mayor peligro lo enfrenta la persona que es lanzada. Al quedar suspendida en el aire, pierde el control de su cuerpo y depende totalmente de que quienes están abajo calculen bien la caída. Un error mínimo puede provocar que impacte contra el suelo, el concreto o el asfalto.

Entre las lesiones más graves están los traumatismos craneoencefálicos. Si la cabeza golpea directamente contra una superficie dura, la persona puede sufrir desde una conmoción cerebral hasta fracturas de cráneo o hemorragias internas que ponen en riesgo la vida.

También existen riesgos severos para el cuello y la columna vertebral, pues una caída en mala posición puede provocar latigazo cervical, esguinces graves o daño en la médula espinal, con posibles secuelas permanentes como parálisis parcial o total.

Fracturas, golpes y lesiones también para quienes lanzan

Las extremidades son otra zona especialmente vulnerable. Durante una caída, la reacción instintiva suele ser intentar protegerse con brazos o piernas, lo que aumenta la posibilidad de fracturas en muñecas, brazos, hombros, tobillos o piernas. También pueden presentarse luxaciones, especialmente cuando quienes intentan atrapar a la persona la sujetan de forma brusca o desordenada.

Incluso cuando el aficionado es atrapado, no desaparece el riesgo. La presión de varias manos sobre el cuerpo puede causar contusiones, lesiones musculares, fisuras en las costillas o golpes en la zona abdominal y torácica. En casos más delicados, estos impactos podrían afectar órganos internos.

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