El titular del Instituto Mexicano del Seguro Social se encuentra trabajando en mesas de trabajo con los trabajadores para alcanzar un acuerdo
Tras unas semanas de protestas y negociaciones entre trabajadores y autoridades del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo durante su conferencia La Mañanera del Pueblo de hoy que la permanencia de Zoé Robledo Arbusto, titular de la dependencia, no está en duda, pese a que no logró un acuerdo de un aumento salarial del 6.8%.
Tras ser cuestionada por la prensa sobre si Robledo seguirá en su cargo, la mandataria respondió en una primera intervención que “por el momento está atendiendo todo lo necesario”. Posteriormente, hizo una recapitulación de cómo ha ido avanzando la problemática con los trabajadores del IMSS y la atención que ha brindado el director.
De acuerdo con la funcionaria, Robledo “tiene que resolver las problemáticas”. Dijo que el titular se encuentra en mesas de trabajo con el sindicato para exhibir su propuesta integral que promete mejorar las condiciones laborales.
#Mañanera ‘En este momento no está en duda la permanencia de Zoé’, dijo @Claudiashein al ser cuestionada sobre la continuidad del director del IMSS, ante el conflicto salarial con trabajadores. https://t.co/Nw8P28QBsC
— ZOCALO DE MONCLOVA SA DE CV (@ZocaloDe) October 19, 2026
Las trabajadoras y los trabajadores del IMSS rechazaron, mediante una consulta sindical celebrada el 14 de octubre, el incremento salarial del 6,8% propuesto para el periodo 2026-2027. La oferta contemplaba un aumento directo del 2,9% al tabulador salarial y otro 3,9% en prestaciones. Aunque el Congreso Nacional Ordinario del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) había aprobado inicialmente el planteamiento, las movilizaciones posteriores llevaron a la organización sindical a someterlo a votación entre sus bases, conforme a la reforma laboral vigente.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que la decisión de convocar la consulta correspondió al propio sindicato y no al Gobierno ni a la dirección del IMSS.
Tras el resultado, la mayoría de los trabajadores votó en contra de la propuesta salarial. Sheinbaum señaló que las movilizaciones previas no representaban a la totalidad del personal, aunque reconoció que durante ese periodo también circularon señalamientos sobre deficiencias operativas del instituto y problemas relacionados con el funcionamiento de sus hospitales.
Ante el rechazo, la presidenta instruyó al director general del IMSS, identificado como Zoé, a establecer una nueva mesa de diálogo con el sindicato y elaborar una oferta revisada. La propuesta deberá mantenerse dentro de los recursos disponibles del instituto, debido a que cualquier ajuste debe corresponder con su capacidad financiera y con criterios de responsabilidad en el uso del gasto público.
La nueva negociación no se limitará al porcentaje de aumento salarial. Sheinbaum pidió que el planteamiento incluya las prestaciones y atienda, en la medida de lo posible, los problemas operativos expuestos por el personal durante las movilizaciones. Entre ellos se encuentran situaciones vinculadas con el funcionamiento interno de los hospitales del IMSS, por lo que la oferta deberá incorporar medidas relacionadas con las condiciones de operación de las unidades médicas.
Claudia Sheinbaum insistió en que sus visitas a las unidades del IMSS-Bienestar las pleneó antes de su gira de rendición de cuentas en las 32 entidades federativas y que no están relacionadas con la escalada en la tensión entre los trabajadores del IMSS y las autoridades sanitarias.
Sheinbaum dijo que, a diferencia del IMSS, que enfrenta problemas con los trabajadores y con el abastecimiento de medicamentos —de acuerdo con las acusaciones de los trabajadores—, el IMSS-Bienestar enfrenta problemas de burocracia, donde solicitar insumos o medicamentos para los pacientes puede implicar mucho papeleo y para acabar con esta situación, la presidenta insiste en que “modernizar” la dependencia resolverá estas problemáticas.
¿En qué consistirá la modernización? México contrará a ingenieros y profesionales en sistemas para trasladar trámitos físicos a digitales, con el objetivo de reducir tiempos de atención.