Por su parte, Pablo Cruz Hernández denunció que detrás de los proyectos carreteros se oculta una intención de saqueo extractivista en la región.
Chiapas.— En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, más de 5,000 integrantes de las comunidades tzeltales, choles y tojolabales marcharon este domingo por diversos municipios del estado para exigir un alto a la violencia, frenar el despojo territorial y demandar el cese de proyectos que amenazan sus recursos naturales y su forma de vida.
Hombres, mujeres, jóvenes y niños recorrieron más de 10 kilómetros en una movilización que congregó a habitantes procedentes de cinco regiones: Chilón, Ahlan Sac Hun, Jetha’, Bachajón y Sitalá’. Al ritmo de tambores y el sonido de caracoles, los manifestantes exigieron respeto absoluto a sus autonomías y a sus derechos colectivos.
A la protesta se sumaron organizaciones como el Pueblo Creyente, el Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (Movidite), agrupaciones magisteriales y colectivos juveniles. Durante el mitin, Movidite externó su rechazo frontal a la construcción de la autopista Palenque-San Cristóbal —promovida bajo el nombre de Ruta de las Culturas Mayas— al señalar que las consultas implementadas no han cumplido con los estándares de ser previas, libres e informadas.
Las comunidades advirtieron que la obra no solo destruye bosques, selvas, milpas y manantiales vitales, sino que fractura el tejido social y daña espacios sagrados ancestrales, conocidos como Ajaw. Asimismo, criticaron la propuesta de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos por considerarla apresurada y carente de pertinencia cultural.
”“Lo que nos duele es que nos vienen a quitar el agua, el bosque, todo nos va a destruir y ¿dónde vamos a hacer la milpa?”, expresó Amapola Gómez Morales, pobladora tzeltal de la ranchería Segundo Jolamaza, quien participó en la marcha pese a encontrarse enferma para defender el futuro de sus nietos.
Por su parte, Pablo Cruz Hernández denunció que detrás de los proyectos carreteros se oculta una intención de saqueo extractivista en la región.
”“Están sacando el oro, la plata, todo lo que hay aquí de la riqueza”, acusó.
Con consignas como “Paz para Chiapas”, “Alto al despojo” y “La Tierra no es negocio, nosotros mismos somos tierra”, los contingentes hicieron un llamado enérgico a los tres niveles de gobierno para que ninguna intervención en sus territorios se realice sin el consentimiento previo y la participación vinculante de las comunidades originarias.
Con información de LATINUS