La embajada de China en México expresó este viernes su “fuerte descontento y categórico rechazo” a las declaraciones del embajador de Estados Unidos en el país
La embajada de China en México expresó este viernes su “fuerte descontento y categórico rechazo” a las declaraciones del embajador de Estados Unidos en el país, Ronald Johnson, sobre la relación entre el país asiático y el latinoamericano, pues señaló que “tergiversan la verdad e intentan deliberadamente sembrar discordia entre China y México”.
El pasado miércoles, el diplomático estadounidense aseguró en la Conferencia de Inversionistas Globales del Instituto Milken, en la capital mexicana, que a China le convendría que México fuera “un lugar caótico e inseguro en la frontera sur de EU, le vendría tan bien que está dispuesta a incentivar a empresas que, de hecho, les costarán dinero, con el fin de crear una dependencia y generar ese caos”.
“Estas retóricas pasan por alto los hechos, tergiversan la verdad e intentan deliberadamente sembrar discordia entre China y México”, apuntó la embajada china en el país latinoamericano, de acuerdo con un comunicado.
“China siempre respalda los esfuerzos de México por defender su soberanía y seguridad y procurar el desarrollo y la estabilidad”, añadió.
La representación diplomática señaló que la frase “a China le encanta el caos” “es puro invento y calumnia malintencionada” y dijo que la demanda de drogas de EU “ofrece a los cárteles mercados y ganancias enormes”.
Asimismo, remarcó que las armas ilegales y el dinero de la droga que fluyen de Estados Unidos a México “alimentan la violencia criminal, ponen en grave peligro la vida de los mexicanos y perjudican la paz social”.
“La parte estadounidense evita tratar estos problemas y, peor aún, fabrica de la nada la supuesta ‘malicia china’. ¿Se preocupa EU realmente por México o solo quiere desviar la atención del público y elude sus propias responsabilidades?”, cuestionó la embajada del gigante asiático.
También calificó de “absurdo” acusar a las empresas chinas de “ser no confiables” y señaló que algunos funcionarios estadounidenses “no dejan de denigrar a las empresas chinas, y al mismo tiempo, buscan desesperadamente negocios para las empresas estadounidenses de energía y gas natural”.
“Echar lodo a China no ayuda a resolver problemas entre EU y México. China está firmemente decidida a defender sus derechos e intereses legítimos, así como a profundizar la amistad y la cooperación con México”, apuntó.
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que entró en vigor, fortaleció la inversión estadounidense. Sin embargo, la guerra comercial entre EU y China provocó que empresas chinas buscaran establecerse en México como parte de una estrategia de relocalización o ‘nearshoring’ de su manufactura, con el objetivo de acercarse a Estados Unidos y evitar aranceles, lo que generó tensiones con Washington.