La inflación subyacente, que determina la trayectoria de la inflación general en el mediano y largo plazo, sigue estando por encima del objetivo fijado por el Banco de México
La inflación en México sigue mostrando una tendencia a la baja. En la primera quincena de julio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0,07% respecto a la quincena anterior, con lo que la inflación generalizada en el país se ubicó en 3,10% a tasa anual, su nivel más bajo desde diciembre de 2020, de acuerdo con el más reciente reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El dato sigue siendo relevante para la economía mexicana, al mostrar una desaceleración por cuatro meses seguidos y ubicándose en el rango objetivo establecido por el Banco de México (Banxico) de ubicar la inflación en un límite entre un punto porcentual arriba o debajo del 3%.
El dato sigue sorprendiendo a los analistas financieros. Grupo Financiero Base estimó en un reporte previo que la inflación quincenal se ubicaría en 0,13% y a tasa anual sería de 3,15%. En tanto, Citi estima que a finales de año inflación se ubique en 4,09%, un ajuste a la baja desde el 4,27% pronosticado el mes pasado, pero aún por encima del 4%.
Uno de las principales riesgos asociados con una inflación al alza en el corto y mediano plazo se encuentra en el componente subyacente, que determina la trayectoria de la inflación general en el mediano y largo plazo. En julio, este indicador incrementó 0.16% a tasa quincenal y se ubicó en 3,95% a tasa anual, muy por encima del objetivo del banco central. En su interior, los precios de las mercancías se ubicaron en 3,52% y los servicios en 4,36%, ambos anualizados.
Por su parte, la inflación no subyacente, que incluye las tarifas del Gobierno y reguladas fue el componente con más desaceleración, ligado a lo reportado en junio. En la primera quincena de julio, el componente no subyacente descendió 0,23%. Dentro de este, los precios de frutas y verduras cayeron 1,50%, mientras que los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno crecieron 0,03%, ambos en la última quincena.
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Base, menciona que la trayectoria de la inflación general debe ser tomada con cautela, pues el principal factor que está ocasionando su desaceleración es el componente no subyacente. “Este rubro contiene los elementos más volátiles, y el recrudecimiento de la guerra entre Estados Unidos e Irán ha elevado nuevamente los precios internacionales de la energía, lo que podría ocasionar un repunte en la inflación de este rubro y llevar nuevamente a la inflación general a ubicarse por encima del 4%”, detalla.
Hay productos que muestran con más claridad la desaceleración de la inflación. Entre ellos, el precio del jitomate presentó una caída de 13,18% en los primeros quince días de julio, seguido por el chile serrano, con una bajada de 5,17% y el tomate verde, con una disminución de 3,24%. En contraste, los productos y servicios que más aumentaron de precio fueron el transporte aéreo, con un aumento de 12,44%, los servicios turísticos con un incremento de 6,22% y la naranja con un alza de 6,02%.
Aunque la desaceleración de la inflación resulta alentadora, contrasta con el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), presentado este jueves por el Inegi, donde detalla que la economía de México puso fin a una racha de tres meses consecutivos con crecimiento al anotar una caída de 0,3% en mayo.