El exembajador de Estados Unidos en México hizo las declaraciones en una entrevista con el periodista Jorge Ramos
Ken Salazar aseguró no haber tenido evidencia de presuntos vínculos entre el expresidente Andrés Manuel López Obrador y el narcotráfico, en una entrevista publicada el pasado 3 de julio de 2026 por el periodista Jorge Ramos con motivo del lanzamiento del libro Borderlands, del exembajador de Estados Unidos en México.
El exfuncionario también negó que agencias estadounidenses hubieran participado en la operación que derivó en el traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a territorio de Estados Unidos en julio de 2024, versión que la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó este 7 de julio tras conocerse que el FBI se atribuyó públicamente ese operativo.
Durante la entrevista realizada vía remota y publicada en el canal oficial de YouTube de Jorge Ramos, el periodista cuestionó a Salazar sobre un pasaje de su libro en el que cita a una fuente anónima —referida como “el Susurrador”— que señalaba que López Obrador estaba preocupado por la información que el Mayo Zambada pudiera revelar tras su detención. La pregunta apuntaba directamente a si el expresidente mantenía vínculos con el crimen organizado.
El exembajador respondió de forma directa: “Yo nunca tuve evidencia que López Obrador, Andrés Manuel López Obrador, el licenciado, estuviera haciendo cosas de ese tipo. Esa evidencia nunca se me presentó”, dijo al programa de Ramos. Añadió que le tiene respeto al expresidente.
Ante la pregunta de si hubo acuerdos entre López Obrador y el crimen organizado, Salazar fue explícito: “Yo no tengo a conocer que eso ocurría”, una construcción que refleja que el español no es su idioma nativo. Con esa frase indicó que no tenía conocimiento de que eso ocurriera.
Además, explicó que en esos tiempos el tema circulaba ampliamente en la prensa, en la mañanera y en conversaciones con distintas personas, pero que ahí se detenía el alcance de lo que él podía afirmar.
Lo que sí reconoció, ante la insistencia de Ramos, fue la existencia de corrupción generalizada en distintos niveles del gobierno mexicano, desde instancias locales hasta el gabinete. Mencionó el caso de Genaro García Luna como el ejemplo más documentado: el exsecretario de Seguridad fue hallado culpable por un jurado en Estados Unidos de vínculos con el narcotráfico.
Sobre el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada por parte de Joaquín “El Güero” Guzmán a Nuevo México el 25 julio de 2024, Salazar sostuvo ante Ramos que Estados Unidos no participó en la operación. Además, reconoció que su gobierno ayudó a detenerlos una vez que llegaron a territorio estadounidense, pero negó cualquier intervención previa coordinada desde Washington.
“No fue nuestra operación”, dijo el exembajador en el podcast “Así Veo las Cosas”. Atribuyó el resultado a la presión acumulada que ambos gobiernos ejercían sobre los líderes del Cártel de Sinaloa, presión que habría llevado a que Guzmán López actuara por cuenta propia y trasladara a “El Mayo” sin conocimiento de las autoridades mexicanas ni estadounidenses.
Salazar también habló sobre la captura de Rafael Caro Quintero en julio de 2022 como ejemplo de cooperación bilateral exitosa. Para el exembajador, ese modelo de trabajo conjunto —y no la intervención unilateral— era el que debía guiar la relación entre los dos países en materia de seguridad.
Cuatro días después de ser publicada la entrevista, y luego de que el exdiplomático afirmara en reiteradas ocasiones que Estados Unidos no intervino en el traslado de Zambada, la presidenta Sheinbaum cuestionó esa versión tras conocerse que el avión usado en el operativo fue exhibido en una museo donde el FBI se atribuyó la operación. “¿Quién miente? ¿Quién mintió? ¿Mintió el embajador Ken Salazar?”, preguntó la mandataria durante la mañanera en Palacio Nacional.
Sheinbaum pidió a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y a la Fiscalía General de la República (FGR) esclarecer si la agencia estadounidense actuó sin autorización de México, lo que implicaría una violación a tratados internacionales y a la Constitución mexicana. Confirmó además que la FGR tiene investigaciones abiertas tanto en el caso de Sinaloa como en el de Chihuahua.
Ramos le preguntó directamente si la presidenta Sheinbaum debía extraditar a los diez funcionarios y exfuncionarios mexicanos investigados por presuntos vínculos con Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, entre ellos el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya.
Salazar declinó tomar posición: “No tengo las evidencias de lo que está pasando ahora con los políticos que se acusan, entonces no tengo posición ni opinión”, dijo al programa de Ramos.
Además, reconoció que durante su gestión presentó al gobierno anterior una lista de personas recluidas en prisiones mexicanas que debían ser extraditadas, y que muchas de esas extradiciones se concretaron con la llegada de Sheinbaum.
El exembajador también señaló que la lucha contra el fentanilo y el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México eran temas pendientes que debían tener resultados concretos, y dijo haberlo planteado en reiteradas ocasiones ante el Congreso y la Casa Blanca.