Tenía unos seis meses en Nuevo León y, según una credencial del INE hallada en la camioneta, vivía en la Colonia Vista Hermosa, en Monterrey
Monterrey, NL.- La seguridad en San Pedro se calentó nuevamente, al perpetrarse la ejecución de un hombre afuera de Arboleda, ante un policía del municipio.
Los hechos ocurrieron a las 12:50 horas de este lunes en la avenida Roble donde, ante un policía vial armado de San Pedro, un delincuente ejecutó de cinco balazos en la cabeza al conductor de una Grand Cherokee blanca blindada que estaba orillado tras ser detenido e infraccionado, según fuentes ligadas a la investigación.
La víctima fue identificada como Juan Carlos García Núñez, de 26 años, quien era de Sinaloa y tenía unos seis meses en Nuevo León y, según una credencial del INE hallada en la camioneta, vivía en la Colonia Vista Hermosa, en Monterrey.

Aunque las fuentes aseguraron que el agresor iba en un vehículo y disparó cinco veces, por la noche, el Secretario de Seguridad de San Pedro, José Luis David Kuri, dio versiones que chocan con lo informado, asegurando que el atacante iba a pie e hizo tres disparos, y que la víctima vivía en Guadalupe, pese a su INE.
La camioneta traía las placas TEC-926-A de Nuevo León, que eran “colgadas”. Al consultar la matrícula en el portal del Instituto de Control Vehicular arroja la leyenda “Vehículo dado de baja”.
Las fuentes ligadas a la investigación señalaron que, debido a que la camioneta era blindada, el atacante aprovechó que García bajó su ventanilla al ser detenido por el policía, y le disparó con pistola calibre 9 milímetros desde otro vehículo, quedando casquillos en la calle.
Agregaron que el atacante iba en una camioneta Audi con placas de Tamaulipas, con la que se le emparejaron a la víctima, aunque otras versiones señalaban que el pistolero fue un encapuchado en una moto deportiva.
Por la forma en que se cometió el crimen, precisaron las fuentes, las autoridades consideraron que la ejecución estaría relacionada a la pugna por el control de la plaza que existe entre el grupo remanente de los Beltrán Leyva, el Cártel de Sinaloa y otro de reciente creación.
Pese a que el ataque se cometió ante cámaras de seguridad municipal, la autoridad no reveló imágenes.
Tras el crimen, el municipio de San Pedro emitió poco después de las 16:00 horas un comunicado “básico” en el que menciona que el conductor había sido infraccionado, pero sin explicar por qué.
Tampoco detalla a qué hora fue el ataque.

No obstante, en entrevista concedida cerca de las 22:00 horas, unas nueve horas después del ataque y sin presentar pruebas, el Secretario de Seguridad de San Pedro contradijo versiones de fuentes allegadas a las investigaciones.
– Aseguró que la víctima no fue infraccionada, sino que sólo fue abordada por el policía vial porque estaba mal estacionado.
– Dijo que el atacante fue un hombre que iba a pie y que disparó en tres ocasiones.
– Tras reconocer que el oficial vial estaba armado, afirmó que no intervino porque aparentemente estaría “en shock”.
– Afirmó que el ejecutado vivía en Guadalupe y tenía antecedentes por robo en Sinaloa, y que en San Pedro sería chofer y/o escolta, y que la camioneta está a nombre de una arrendadora.
Hasta los primeros minutos de este martes, la Fiscalía General de Justicia estatal no había informado públicamente sobre lo sucedido.
Las fuentes consultadas coincidieron en que el crimen se cometió luego de que el oficial detuvo a García por la infracción de tránsito.
Dijeron que, antes de llegar al cruce con Bulevar Botánica, previo al complejo Arboleda, el elemento de la Patrulla 701 le pidió detenerse sobre el carril derecho unos metros después del semáforo, mientras que el agente se estacionó detrás.
El uniformado, dijeron, se acercó a solicitarle documentos para infraccionarlo, por lo que el conductor bajó la ventanilla.
Tras concluir el procedimiento, el oficial regresó a su patrulla.
Segundos después -y todavía con la ventanilla abajo- se escucharon los disparos, y el policía vial, que portaba arma, no enfrentó al atacante, solicitó apoyo por radiofrecuencia, causando la movilización de más elementos municipales y de paramédicos de Protección Civil y de la Cruz Roja.
Al encontrar a García con vida, los socorristas lo bajaron del vehículo para darle los primeros auxilios, pero falleció tendido en la avenida.
Detectives de la Agencia Estatal de Investigaciones retuvieron al uniformado y lo pusieron a disposición del Ministerio Público, donde declaró que se trató de una intervención apegada a su trabajo.
Tras la ejecución, y luego de que la Avenida Roble fue cerrada a la circulación, al lugar llegaron en moto dos hombres que se identificaron como hermanos de la víctima, quienes visiblemente alterados trataron de acercarse al cuerpo, pero fueron detenidos por los uniformados.
Ambos fueron retirados para ser entrevistados por ministeriales y policías.
Minutos después llegó la madre del fallecido, quien cayó en crisis de nervios y fue atendida por paramédicos de Rescate 911.