La versión anterior decía que Parker era el piloto, pero reportes indicaron que era un empresario sin vínculos con el vuelo, contradiciendo los datos.
Ciudad de México.– La narrativa oficial del Gobierno de México respecto a la identidad y el paradero del piloto que trasladó a Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos en julio de 2024 ha sufrido cambios sustanciales bajo la actual administración, generando dudas sobre las versiones presentadas hace un año.
Tras la captura del narcotraficante, el 26 de julio de 2024, la entonces secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, sostuvo que el piloto de la aeronave con matrícula N8454Z era un ciudadano identificado como Larry Curtis Parker.
Según la versión del sexenio anterior, Parker era un visitante que no tenía vínculos con autoridades ni embajadas, y despegó desde Hermosillo sin pasajeros registrados. Sin embargo, diversos reportes periodísticos señalaron posteriormente que dicha identidad correspondía a un empresario y no a un piloto aviador.
En contraste, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado una versión distinta. Aunque las autoridades federales y la Fiscalía General de la República (FGR) han evitado hacer público el nombre del conductor, han confirmado que el sujeto fue plenamente identificado, detenido en territorio mexicano por cargos relacionados con tráfico de armas y, posteriormente, enviado a Estados Unidos para enfrentar procesos penales.
La reciente exhibición de la aeronave N8454Z en el War Eagles Air Museum, en Nuevo México, ha reactivado el escrutinio sobre el caso. Información difundida por la fiscal Ernestina Godoy sugiere que el individuo que operó el vuelo —identificado extraoficialmente en reportes periodísticos como Mauro “N”, alias “El Jando”— fue deportado a México tras la llegada de Zambada y Joaquín Guzmán López a territorio estadounidense.
Según grabaciones de los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM), la aeronave cruzó hacia Estados Unidos por la zona de Ciudad Juárez, Chihuahua. A pesar de que el gobierno mexicano logró trazar la ruta y dar con el paradero del piloto, las autoridades no han detallado por qué no se le procesó localmente por su participación directa en el traslado del capo, optando por su traslado a Estados Unidos, donde actualmente enfrentaría cargos ante la justicia norteamericana.
Este ajuste en la información oficial marca una divergencia significativa con las primeras declaraciones emitidas al inicio de la investigación, manteniendo el caso en el centro del debate sobre la cooperación en seguridad entre ambos países.
Con información de Latinus