El Ministerio Público Federal señaló que existe una nueva carpeta de investigación
Ciudad de México.- La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene un proceso activo contra Gilda Susana Lozoya Austin por su presunta participación en asociación delictuosa relacionado con el caso Odebrech, en el cual también están involucrados su hermano Emilio, ex director de Pemex y su mamá Gilda Margarita Austin y Solís, quienes continúan su proceso por este caso
Durante la audiencia de cambio de medidas cautelares, el Ministerio Público Federal, señaló que existe una nueva carpeta de investigación en contra de la hermana de Emilio Lozoya que se encuentra en trámite y pendiente de su judicialización.
Las indagatorias se encuentran dentro de la causa penal 117/2017, con número de expediente FED/SEIDF/CGICDMX/0000117/2017, que corresponde a la investigación principal de la FGR sobre los sobornos de Odebrecht en México.
En 2019, la extinta PGR informó que el 16 de febrero de 2017 el entonces procurador Raúl Cervantes Andrade estuvo en una reunión con procuradores de Latinoamérica, “misma en la que se suscribió un convenio por el cual las autoridades de Brasil se comprometieron a proporcionar la información referente a la investigación, y las autoridades de México se comprometieron a no ejercer ninguna acción civil, administrativa o penal en contra de funcionarios de la empresa Odebrecht”.
El convenio fue ratificado por México el 16 de febrero y dos veces más el 14 de junio de 2017.
Las indagatorias que tiene la fiscalía por presuntos actos de soborno, está involucrado el ex director de Pemex Emilio Lozoya, luego de que Odebrecht habría entregado cohechos por 10.5 millones de dólares entre 2010 y 2014 a funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Para el abogado Alejando Rojas cuestionó la urgencia de la FGR de ingresar a su representante a u penal femenil. “Está es una cuestión política para distraer de los problemas en el país desde las más altas esferas. Si estuviéramos hablando de narcogobernadores, se aplicaría todo el peso de la ley, pero estamos hablando de una señorita”.
Ayer durante la diligencia, la fiscalía presentó un paquete de 18 nuevos datos de prueba en contra de Gilda Susana. El objetivo principal de estos elementos técnicos era demostrar un inminente riesgo de fuga para revocar su libertad condicional y sustentar la acusación de lavado de dinero ligada al caso Agronitrogenados, pero no lo logró.
Entre los elementos técnicos y documentales presentados por el Ministerio Público de la Federación se encuentra el historial de salidas aéreas, reportes de la Unidad de Inteligencia Financiera, sobre 12 estados de cuentas bancarias, 7 movimientos financieros inusuales de cuatro bancos y 1 tarjeta de crédito, estructura de apoyo familiar, datos de domicilios y falta de arraigo, inspecciones policiales de campo en la residencia donde viven sus padres, entrevista con vecinos, así como registros laborales, de seguridad social y ahorro.
No obstante, la jueza Nora Ilana García Peralta los desestimó y reprochó que la FGR haya solicitado el cambio de medidas cautelares cuando sus datos de prueba no son innovadoras. “No son novedosas, ni están actualizadas. Venir con información no actualizada para solicitar una prisión preventiva justificada no es posible. Si no pueden hacer una investigación, ¿cómo pueden decir que se ocultó?”.
“Y no la veo aquí sola, eso es el arraigo familiar quien está aquí apoyándola, les parezca o no aquí está su familia, se puede hablar mal de la familia, no defiendo nada, pero reconozco que los vínculos familiares no se rompen y es lo que valoro, y esto es para efectos de mi determinación” dijo la juzgadora.
Pero no sólo eso, apuntó que “a la conclusión a la llego es que no han variado las condiciones o circunstancias que existían en la audiencia inicial, por lo cual deben subsistir las medidas cautelares. Esta decisión no genera impunidad, se garantiza su presencia. Durante este periodo (de cuatro meses para la investigación complementaria) les doy la posibilidad de esclarecer los hechos y en su momento, continúen las siguientes etapas del proceso penal. Esto aun no concluye”, agregó la impartidora de justicia.
Antes de la media noche, Gilda Susana, su papá y hermano mayor abandonaron los juzgados del Centro de Justicia Penal Federal con sede en el Reclusorio Norte en una camioneta gris y con vidrios polarizados.