Las pruebas son contundentes, aunque sostienen que inicialmente hubo omisiones de la fiscalía
Ciudad de México.- Luego de haber señalado omisiones en las investigaciones y corrupción en la Fiscalía General Justicia (FGJ), familiares de Edith Guadalupe respaldaron la versión de que Juan Jesús N es el autor intelectual del crimen y que la institución no está fabricando culpables.
En conferencia afuera del Centro de Atención Integral para la Búsqueda de Personas Desaparecidas, Alma, tía de la víctima, leyó un comunicado en el que afirman que las pruebas son fehacientes y contundentes, por lo que no tenían duda de que las investigaciones “se están llevando a cabo con la debida diligencia.
“Como saben, hay ya una persona vinculada a proceso por el feminicidio de nuestra querida Edith Guadalupe y no nos cabe duda de que fue el autor intelectual del feminicidio. También existen pruebas contundentes y fehacientes de su participación, las cuales ya obran en una carpeta de investigación y aún se siguen indagando en torno a las pruebas periciales, de las que no nos cabe la menor duda que se están llevando a cabo con la debida diligencia de la Fiscalía General de Justicia.”
Agregó que lo anterior no borra las omisiones de la FGJ, las cuales ocurrieron durante las primeras horas de la búsqueda de su sobrina el 15 de abril, por lo que exigió justicia para Edith.
Tras leer un comunicado, comentó que las pruebas con las que cuenta la fiscalía fueron revisadas por expertos independientes, por lo que tienen la seguridad y certeza de que “no está creando un culpable de fantasía”.
Sostuvo que la confusión y desinformación han creado falsas narrativas y comentarios que no abonan al acceso a la verdad y a la justicia, además de que revictimizan a Edith. “Nos resulta impresionante ver cómo alguien puede aprovecharse de la inmediatez y el dolor ajeno para obtener beneficios propios”.
Los familiares se deslindaron de una marcha programada hoy y pidieron que no se use el nombre de Edith Guadalupe; además, solicitaron a los medios de comunicación que les permitan seguir su proceso de duelo sin seguir indagando en el caso.
Señalaron que el fiscal de desaparecidos, Eduardo Poletive, no fue quien les pidió dinero, a pesar de que en un principio lo señalaron, sino que fue un agente de la Policía de Investigación, quien ya fue destituido, junto con otra persona y un agente del Ministerio Público.
Una semana después del feminicidio, el caso genera aún preguntas sobre la actuación de la FGJ, además de que evidenció fallas estructurales del sistema de justicia penal, consideró Víctor Martínez Zaldívar, abogado de la Clínica de Defensa Penal Pública de la Universidad Iberoamericana.
El litigante sostuvo que la fiscalía debe corregir errores y evitar que funcionarios filtren información, preservar pruebas, como los videos de vigilancia del edificio y de zonas aledañas, así como ampliar las líneas de investigación.
Advirtió que uno de los problemas más frecuentes en México y América Latina son las indagaciones con efecto túnel, donde las fiscalías concentran toda la atención en un solo sospechoso o versión de los hechos desde el inicio de la investigación, descartando pruebas exculpatorias u otras líneas de investigación que podrían apuntar a otros responsables.