Coincidieron en que todo estuvo hermético y sospechoso y tampoco se enteraron o conocieron la conclusión de la necropsia.
Diego Tovalín es padre de uno de los cinco bebés que murieron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del IMSS en Durango. En entrevista habló de los últimos días de su hijo, pero también de los otros cuatro bebés que murieron entre el martes y el domingo, así como de las preguntas en torno al caso que, dice, siguen sin respuesta.
Los padres acudieron este lunes 21 de septiembre a una reunión con directivos del IMSS y personal que llegó desde la Ciudad de México para revisar lo ocurrido. Salieron con la misma pregunta con la que llegaron: ¿qué pasó con sus hijos?
“Vinieron personas de México, también a decirnos lo que ya sabíamos: no sabemos qué pasó, vamos a investigar”, dijo Tovalín.
“Estamos destrozados”: padres de los 5 bebés muertos en el IMSS de Durango exigen aclarar los hechos
— Zócalo Monclova (@ZocaloMVA) September 22, 2026
El primer fallecimiento tomó por sorpresa a los padres; después vino el segundo. “A los minutos falleció la segunda; o sea, en cuestión de cinco minutos fallecieron dos. Por la… pic.twitter.com/U7AoQtfSNk
Mientras sus bebés se deterioraban, las familias no sabían que estaban frente a un problema que terminaría afectando a varios niños.
“Todos los bebés se deterioraron en el lapso de 24 horas. Se empezaron a poner todos delicados. Casos diferentes que terminaron de la misma manera”, relató el padre de familia.
El primer fallecimiento tomó por sorpresa a los padres; después vino el segundo.
“A los minutos falleció la segunda; o sea, en cuestión de cinco minutos fallecieron dos. Por la tarde falleció otra, el día viernes falleció mi bebé”, relató.
“Estamos destrozados, con cinco bebés sepultados”, dicen ahora los padres, quienes aseguran que siguen sin tener una explicación clara sobre lo ocurrido. Uno de los mayores reclamos es que nunca conocieron el resultado de los estudios que se realizaron a sus hijos.
Tovalín recordó que esperaba el hemocultivo de su bebé porque quería saber qué bacteria lo estaba atacando y qué medicamento podían utilizar para combatirla. Aún tenía la esperanza de conocer el resultado, pero el pequeño no sobrevivió y la respuesta no llegó.
Los padres aseguraron que a los bebés les realizaron estudios de sangre y orina, pero que nunca les entregaron los resultados ni les dijeron qué bacteria estaba provocando la infección. Coincidieron en que todo estuvo hermético y sospechoso y tampoco se enteraron o conocieron la conclusión de la necropsia.
#IMSSinforma sobre la actualización de las acciones y revisiones que se llevan a cabo en el HGZ No. 1 de #Durango.
— IMSS (@Tu_IMSS) September 22, 2026
El Instituto mantendrá comunicación directa con las familias y continuará informando con transparencia conforme se cuente con resultados verificados. pic.twitter.com/HGU2bPDl96
Cuando sus hijos murieron, dijeron, la explicación que recibieron fue que habían sufrido paros cardiacos.
“Nosotros, presentes con nuestros bebés sufriendo un infarto, fue lo que finalizó con la vida”, relató uno de los padres, quien calificó la explicación que recibieron como algo digno de “La Rosa de Guadalupe”.
Los padres mencionaron que había personal comiendo dentro del área de UCIN, así como trabajadores sin cubrebocas, guantes o gorros y, en general, situaciones que consideraron irregulares.
“Vimos cosas muy irregulares, vimos la limpieza de una escena de un crimen prácticamente ahí”, relató uno de los padres al referirse a la limpieza del área después de los fallecimientos.
Finalmente, los padres de familia reconocieron que se trata de un momento en el que no hay palabras, pero que, cuando menos, buscan explicaciones y que se haga justicia. Por ello, están valorando presentar una denuncia ante la Fiscalía General de la República.
Con información de Nación 321