Una investigación de la FGR establece que el hallazgo del narcorrancho en Teuchitlán, Jalisco, fue clave para ubicar al líder del CJNG
Ciudad de México.- El Rancho Izaguirre fue el inicio de la cuenta regresiva para Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
Una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) establece que desde el hallazgo del centro de entrenamiento paramilitar, registrado el 18 de septiembre de 2024, el predio localizado en Teuchitlán fue uno de los hilos conductores para llegar hasta el escurridizo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Desde el aseguramiento del rancho en Teuchitlán, decenas de presuntos implicados fueron detenidos y dos de ellos fueron clave para seguirle la pista al capo michoacano, con la colaboración de agencias estadounidenses, cuyo país ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que permitiera la captura de Oseguera.
Se trata de un ex integrante del Frente 30 de las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y de un sicario entrenado en el Rancho Izaguirre, quienes se convirtieron en testigos protegidos que entregaron a las autoridades información y números telefónicos del primer círculo del narcotraficante.
El ex guerrillero colombiano, escolta personal de Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo” o “El Sagrado Hombre” -operador favorito de “El Mencho”-, se convirtió en el testigo con nombre clave “Piscis”; mientras que el ejecutor es identificado en la indagatoria como “El Elegante”.
Según la carpeta de investigación FED/FEMDO/FEITATAJAL/0001023/2024, “Piscis” detalló el organigrama de los operadores más importantes del CJNG y “El Elegante” proporcionó los números telefónicos de varios de ellos.
Los números de “El Sapo”, también conocido como “El 090”, así como de sujetos apodados como “El Sandía”, “La Loba”, “La Trucutrú” y “El Choco” son algunos de los que estaban registrados en su equipo celular y que entregó a la Fiscalía.
“De estos también cuento con su número telefónico, si es que se me permite el uso de este, les podría dar sus números y también sé que está involucrado un funcionario del Gobierno así como su abogado”, declaró “El Elegante” el 22 de abril de 2025.
“El funcionario tiene contacto directo con ‘El 090’ y ‘El 040’, cada que van a hacer cambios de comandantes este los lleva con la maña para ver cómo van a quedar”.
Pero el número clave que aportó “El Elegante” fue el del criminal veracruzano José Gregorio Lastra Hermida, “El Lastra”, identificado desde el 30 de diciembre de 2024 como uno de los hombres más cercanos a “El Sapo” y como líder regional de la organización criminal en Jalisco.
De acuerdo con la indagatoria, Lastra era el responsable del reclutamiento de personas en campos de adiestramiento. Su número estaba en el teléfono de “El Elegante”, al igual que “El 090 Jefe de Lastra”.
El 22 de marzo de 2025, “El Lastra” fue detenido en la Alcaldía Cuajimalpa de la Ciudad de México. Quien le sucedería como encargada del reclutamiento de sicarios fue su esposa Alma Rosa Rivera Martínez, “La Leona”, quien para entonces ya estaba identificada y monitoreada por las autoridades.
El 21 de febrero pasado, “La Leona” fue capturada en Tala, Jalisco, en un operativo militar. En las primeras horas del día siguiente, a 140 kilómetros de distancia en el municipio de Tapalpa, municipio serrano de Jalisco donde sería capturado “El Mencho”, quien fallecería poco después en un helicóptero del Ejército.
Según lo informado por el General Ricardo Trevilla Trejo, Secretario de la Defensa Nacional, dos días antes del operativo ubicaron a un hombre que trasladó a la guarida del capo a su actual pareja sentimental. La mujer se retiró de las cabañas de Tapalpa el día anterior a la incursión militar.
El General explicó que la operación fue planeada por personal de fuerzas especiales y de reacción inmediata de la Guardia Nacional, el 21 de febrero, con el fin de llevar a cabo el operativo al día siguiente.
Detalló que, una vez que se corroboró la presencia de “El Mencho” en Tapalpa, la fuerza operativa se desplazó para detenerlo y, al notar la presencia del personal militar, los escoltas de Oseguera abrieron fuego en contra de los soldados y guardias nacionales, lo que derivó en un enfrentamiento muy violento.
Oseguera y su círculo cercano de escoltas, de acuerdo con la versión del jefe militar, escaparon hacia una zona boscosa, donde hubo un segundo enfrentamiento en el que el líder del narcotráfico resultó herido y, al ser trasladado a un hospital, falleció.