En esta semana, Marco Almanza afirmó que no tenía nada que temer
Ciudad de México.- Una fuente del Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó que Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa, se entregó el pasado jueves a las autoridades de la Unión Americana.
Almanza Avilés es uno de los principales exfuncionarios de seguridad pública acusados de posibles nexos con el cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de “Los Chapitos”.
Sólo hace tres días, afirmó que no tenía por qué entregarse a las autoridades de los Estados Unidos, ni servir como testigo protegido, ya que tiene una carrera y la conciencia tranquila, por lo que está dando la cara.
La acusación del Departamento de Justicia indica que recibió sobornos mensuales de aproximadamente 300 mil pesos por parte de dicha facción.
En las listas de pagos recuperadas por las autoridades, se alega que era identificado bajo la clave “R1”.
De acuerdo con la acusación, permitió que “Los Chapitos” operaran libremente en Sinaloa, especialmente en sus actividades de tráfico de drogas. Además, facilitó el paso de cargamentos de sustancias químicas utilizadas para producir fentanilo a través de Culiacán sin interferencia policial.
Según la acusación, hasta el año 2020, recolectó “cuotas” de laboratorios de metanfetamina de otros traficantes.