Aunque muchos creen que el café ayuda a prevenir esta enfermedad, la ciencia aún tiene algo importante que decir.
Uno de los padecimientos que más preocupan con el paso de los años es el enfermedad de Parkinson. Aunque es cada vez más común escuchar sobre ella, aún existen muchas dudas, especialmente sobre cómo prevenirla y si hábitos cotidianos, como tomar café, pueden influir en su desarrollo.
En el marco del Día Mundial del Parkinson, que se conmemora cada 11 de abril y fue impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), vale la pena hablar de esta enfermedad, su impacto en la salud y lo que realmente se sabe sobre su posible relación con la cafeína.
De acuerdo con la OMS, el Parkinson es una afección cerebral que afecta el movimiento, pero también puede provocar trastornos mentales, del sueño, dolor y otras complicaciones
Aunque su causa exacta sigue sin conocerse, sí hay factores que pueden aumentar el riesgo. Entre ellos destacan los antecedentes familiares y la exposición a contaminantes ambientales, plaguicidas o disolventes.
Con el paso del tiempo, la enfermedad progresa y sus síntomas se vuelven más evidentes. Estos son algunos de los más comunes:
Síntomas motores:
Síntomas no motores:
Existen ciertas condiciones que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar Parkinson. Según Mayo Clinic, estos son algunos de los principales factores de riesgo:
• Edad
Los síntomas suelen aparecer alrededor de los 50 años, aunque son más comunes cerca de los 70. También puede presentarse antes (Parkinson de inicio temprano).
• Genética
Tener familiares con esta enfermedad puede incrementar el riesgo, especialmente si hay varios casos en la familia.
• Sexo masculino
Los hombres tienen mayor probabilidad de desarrollar Parkinson en comparación con las mujeres.
• Exposición a toxinas
El contacto frecuente con pesticidas o herbicidas puede elevar el riesgo, aunque en menor medida.
Una de las dudas más frecuentes es si el café puede ayudar a reducir el riesgo de Parkinson. De acuerdo con la National Library of Medicine, estudios tanto en humanos como en animales sugieren que la cafeína podría retrasar la aparición de la enfermedad, y este efecto sería dependiente de la cantidad consumida.
Sin embargo, no todo es tan simple. Algunas investigaciones señalan que, aunque bebidas con cafeína como el té o los refrescos pueden tener efectos positivos, el café contiene otros compuestos que podrían contrarrestar ese beneficio.
Básicamente, la relación entre café y Parkinson sigue en estudio y aún no hay una conclusión definitiva.
Aunque no existe una forma comprobada de prevenir el Parkinson, sí hay hábitos que pueden ayudar a reducir el riesgo y mejorar la salud en general.
Estas son algunas recomendaciones de Mayo Clinic:
Aunque la cafeína, presente en el café y el té verde, podría tener un efecto protector, este tema aún está en investigación.
Si bien, el café podría tener un papel interesante en la prevención del Parkinson, no es una solución garantizada. Lo más importante sigue siendo mantener un estilo de vida saludable y acudir con un especialista ante cualquier duda.