Edgar Gilberto Fabris fue detenido en el AICM por defraudar 621 mil dólares mediante una empresa de criptomonedas en Nayarit.
Ciudad de México.- Elementos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CDMX) cumplimentaron una orden de aprehensión en contra de Edgar Gilberto Fabris Contreras, de 39 años de edad. Al sujeto se le acusa por su probable participación en el delito de fraude, derivado de un esquema de inversiones en criptomonedas que habría provocado un perjuicio económico de 621 mil dólares a un inversionista.
La captura se llevó a cabo el pasado sábado 1 de agosto de 2026, cerca de las 16:00 horas. El operativo tuvo lugar en las oficinas de la Interpol ubicadas dentro de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), en la alcaldía Venustiano Carranza.
Según consta en la carpeta de investigación NAY/JAR/V/CI/01960/2025, los ilícitos se habrían gestado en el municipio de Bahía de Banderas, Nayarit. En dicho lugar, Edgar Gilberto Fabris Contreras operaba junto con su socio, Arturo Jossmar Ramírez Vega, a través de la empresa Cryptonetwork S.A. de C.V. Esta compañía, dedicada supuestamente a las inversiones en criptomonedas, divisas y otras operaciones financieras, captaba los recursos de sus víctimas engañándolas con la promesa de generar rendimientos mensuales.
Las indagatorias oficiales revelan que, entre el mes de octubre de 2022 y el 5 de marzo de 2024, ambos imputados mantuvieron constante comunicación con un hombre identificado como Ryan “L”. Los socios lograron convencerlo de entregar múltiples cantidades de dinero, así como activos digitales, para que fueran presuntamente administrados mediante sus plataformas financieras.
Avanzadas las negociaciones, el 10 de junio de 2023 las partes involucradas formalizaron diversos contratos. Mediante estos acuerdos, la víctima entregó recursos que, en su totalidad, sumaron los 621 mil dólares en cuestión. No obstante, de acuerdo con la denuncia interpuesta, los presuntos defraudadores jamás entregaron los rendimientos pactados. Tampoco lograron acreditar de manera legal que el capital de Ryan “L” hubiera sido invertido conforme a lo establecido, razón que motivó a la víctima a proceder penalmente en su contra.