La empresa estableció una distinción entre la terminal y el producto almacenado
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que se trata del mayor aseguramiento de hidrocarburo de este tipo registrado en México. La investigación comenzó el 3 de julio, tras la detención de un chofer que transportaba 33 mil litros de diésel sin acreditar su trazabilidad.
La pesquisa llevó a la FGR hasta tres inmuebles relacionados con un mismo propietario. El operativo incluyó una gasolinera en San Luis de la Paz, un inmueble destinado al despacho de Gas LP en Dolores Hidalgo y, finalmente, la terminal localizada en la comunidad de La Fragua, San José Iturbide.
En este último punto se concentró prácticamente todo el volumen asegurado. Las autoridades localizaron diez tanques de almacenamiento, unidades de carga, contenedores y documentación relacionada con la investigación. El gobierno de Guanajuato señaló que el producto tenía características de diésel, gasolina regular y gasolina premium.
El secretario de Seguridad y Paz de Guanajuato, Juan Mauro González Martínez, sostuvo que el hallazgo fue resultado de una investigación. “No se trató de un pitazo, ni de un golpe de suerte ni algo al azar, esto nace de una investigación”, declaró en entrevista con Joaquín López-Dóriga.
La FGR mantiene bajo análisis la procedencia y trazabilidad del combustible, así como la posible comisión de delitos previstos en la legislación federal sobre hidrocarburos y, en su caso, en el Código Fiscal de la Federación.
Tras conocerse el operativo, Gas Natural del Noroeste aseguró que la terminal de San José Iturbide opera de manera legal y con permisos vigentes.
La compañía afirmó que desde hace nueve años trabaja bajo el permiso de almacenamiento de petrolíferos PL/19344/ALM/2016, con una vigencia de 30 años, además de las modificaciones contenidas en las resoluciones RES/409/2017, RES/724/2018 y RES/260/2020. La documentación disponible confirma que ese permiso corresponde a Gas Natural del Noroeste y a una instalación ubicada en San José Iturbide.
La empresa también señaló que cuenta con autorizaciones ambientales y de seguridad industrial emitidas por la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA), así como con permisos estatales y municipales.
Entre los documentos mencionados figuran los oficios ASEA/UGI/DGGTA/0313/2016 y ASEA/UGI/DGGPI/2835/2019, además del permiso ferroviario SCT.6.11.413.-153/2018.
Con base en esas autorizaciones, Gas Natural del Noroeste sostuvo que la operación de sus instalaciones es “completamente lícita y verificable”.
La empresa estableció una distinción entre la terminal y el producto almacenado. Según su comunicado, Gas Natural del Noroeste presta el servicio de recepción y almacenamiento de petrolíferos propiedad de empresas usuarias.
Esas compañías, afirmó, cuentan con permisos de la Comisión Nacional de Energía y deben acreditar ante la terminal la propiedad, procedencia legítima y calidad de los productos.
La firma informó que entregó a las autoridades la documentación relacionada con sus operaciones y con las empresas usuarias. Su postura es que la revisión de esos documentos permitirá corroborar que tanto la terminal como los productos almacenados se encuentran en regla.
El combustible permanece bajo resguardo mientras continúan las labores técnicas para determinar su cantidad, naturaleza, procedencia y legalidad. También quedaron a disposición del Ministerio Público Federal los vehículos, contenedores y documentos asegurados durante los cateos.
Hasta ahora, la FGR no ha informado públicamente que Gas Natural del Noroeste sea imputada por algún delito. La investigación busca determinar la responsabilidad de quienes pudieran estar relacionados con el almacenamiento, distribución o procedencia irregular del hidrocarburo, conforme avance el expediente.