Sergio Arturo, de 33 años, abandonó el Penal de Cadereyta el 12 de febrero, luego de que un Juez le concedió la variación de la medida cautelar
Monterrey, NL.- Un hombre que en el 2017 fue sentenciado a 19 años de prisión por asesinar a balazos a su ex novia y herir a golpes a su suegra y a su cuñada, obtuvo el beneficio de libertad condicional al cumplir la mitad de la condena.
Sergio Arturo, de 33 años, abandonó el Penal de Cadereyta el 12 de febrero, luego de que un Juez le concedió la variación de la medida cautelar.
La liberación del feminicida salió a la luz luego de que en Facebook, una usuaria identificada como Marianita de León, reveló que el hombre aparece en plataformas de citas como Bumble y Badoo, utilizadas para buscar pareja.
“Un día asesinas a tu ex novia y al otro día estás ofreciéndote en una app de citas como si fueras un gran partido”, reprochó.
“¿Quién permitió que hoy esté libre como si no hubiera destrozado una vida y una familia entera?”, cuestionó,”y encima el descaro de mostrar su cara, de venderse como ‘opción’, de querer empezar algo con alguien sin decir quién es realmente”.
El 17 de abril de 2016, cuando tenía 23 años de edad, Sergio irrumpió en el domicilio de su ex novia, que era su vecina en la Colonia Villa Las Fuentes, en Monterrey, y en el porche le disparó en el cuello, aparentemente por celos.
La víctima fue Alexis Gabriela García, de 17 años, quien fue trasladada con vida a un hospital, pero falleció una hora después mientras era atendida.
Ese mismo día, los rescatistas también atendieron a Mónica Gabriela Gamboa, mamá de Alexis, y a su hermana Sharon García, de 16, quienes presentaban heridas en la cabeza luego de que intentaron defender a la joven.
Tras asesinar a su ex novia y herir a su suegra y cuñada, Sergio escapó en una camioneta, pero fue capturado horas después por elementos de Fuerza Civil, en Antiguo Camino a Villa de Santiago y Privada El Uro, en los límites de Monterrey con Santiago.
Un año después, Sergio se sometió a un juicio abreviado y fue sentenciado a 19 años por el delito de homicidio calificado.
Para recibir el beneficio se comprometió a pagar los gastos médicos que había tenido la familia y también los que se fueran generando en los próximos meses, ya que quedaban intervenciones quirúrgicas pendientes para ambas mujeres.
El costo de las operaciones, informó en ese entonces un fuente, superaba el millón de pesos.
La fuente explicó que la familia de la víctima estuvo de acuerdo con abreviar el proceso porque algunas de las cirugías eran urgentes.