Con 30 kilogramos de peso y una cirugía de mandíbula exitosa, el lobo marino Marquitos entra en su fase final de rehabilitación en un entorno adaptado para su especie
La recuperación de Marquitos, el ejemplar de lobo marino que ha conmovido a cientos de personas, continúa mostrando avances alentadores. De acuerdo con los más recientes reportes, así como la declaración de Roberto Rodríguez Medrano, encargado de la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en Nayarit.
La recuperación se da de la mano con la iniciativa privada de la empresa Vallarta Adventures y el ayuntamiento de Bahía de Banderas, bajo la supervisión de la Profepa.
Tras haber sido sometido a una compleja cirugía de mandíbula, el animal ha evolucionado de manera favorable y actualmente ya alcanza un peso de 30 kilogramos, indicador clave de su mejoría.
Especialistas encargados de su atención informaron que en aproximadamente dos semanas se realizará una nueva evaluación médica para analizar con mayor precisión su evolución clínica y determinar los siguientes pasos en su proceso de rehabilitación. Este seguimiento será fundamental para confirmar que la recuperación continúa sin contratiempos.
Uno de los aspectos más relevantes es que las prótesis colocadas durante la intervención —placas que permiten la correcta estructura de su mandíbula— se están consolidando de forma gradual, lo que representa un avance significativo en su proceso de sanación. Este progreso no solo favorece su alimentación, sino también su calidad de vida a largo plazo.Como parte de su rehabilitación integral.
Marquitos fue trasladado a un espacio más amplio, diseñado para que pueda nadar con mayor libertad y retomar comportamientos propios de su especie. Este cambio busca fortalecer su desarrollo físico y emocional en un entorno más adecuado.
El caso de Marquitos se ha convertido en un ejemplo del impacto positivo de la atención especializada y el compromiso con la protección de la fauna marina. Su historia continúa generando expectativa, mientras especialistas mantienen el monitoreo constante de su evolución.