Comenzó el juicio masivo contra 486 presuntos miembros de la pandilla MS-13.
Los asesinatos del sangriento último fin de semana de marzo de 2022, episodio que marcó un punto de inflexión en la política de seguridad del presidente Nayib Bukele, llegaron a un juicio masivo que comenzó esta semana contra 486 presuntos miembros de la pandilla MS-13, un proceso bajo un nuevo modelo penal que es criticado por organismos de derechos humanos por restricciones al acceso a la defensa.
Uniformados de blanco, rapados y con mascarillas, cientos de acusados siguen el juicio por videoconferencia. De ellos, 413 están detenidos en el Centro de Confinamiento contra el Terrorismo (CECOT), una cárcel de máxima seguridad emblema del Gobierno de Bukele, y otros 73 están prófugos, pero serán juzgados en ausencia.
Un tribunal especializado en crimen organizado lleva adelante el modelo de macroaudiencia por “más de 47.000 delitos” cometidos entre 2012 y 2022, según la Fiscalía General, entre ellos, ordenar 86 asesinatos entre el 25 y 27 de marzo de 2022. Es un modelo de juicio establecido tras varias reformas aprobadas en 2023 al Código Penal de El Salvador, en el contexto de la implementación de un régimen de excepción que sigue vigente desde hace cuatro años y que suspende garantías constitucionales.
En estos procesos, los detenidos suelen contar con un defensor público. CNN intenta averiguar con qué tipo de acompañamiento legal cuentan las personas que están siendo juzgadas y cómo es el acceso a la defensa en este caso.
El Salvador comenzó 2022 con un promedio de 2,8 asesinatos diarios, una cifra que iba en aumento desde los últimos meses de 2021. El viernes 25 de marzo, las autoridades registraron 14 homicidios, lo que condujo a una reunión de emergencia del Gabinete de Seguridad, pero la escalada de violencia continuó el sábado. La Policía confirmó 62 asesinatos en esa jornada y 11 más el domingo.
Con esos números, es considerado el fin de semana más violento en el país desde la Guerra Civil de los años 80.
En medio de esa ola de sangre, Bukele pidió por redes sociales a la Asamblea que declarara inmediatamente el régimen de excepción. El Congreso, de mayoría oficialista, convocó a una sesión extraordinaria y alcanzó el 75 % necesario para aprobarlo.