El gobierno estadounidense ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares por la captura de Audias Flores
Ciudad de México.- Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, informó sobre la detención en Nayarit de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”.
En la operación planeada, desarrollada y ejecutada por la Secretaría de Marina (Semar), a través de sus Fuerzas Especiales, lograron la captura de quien sonaba como uno de los sucesores de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes “El Mencho”.
El secretario de Seguridad indicó que “El Jardinero” cuenta con orden de aprehensión en México y también es requerido por autoridades de Estados Unidos, con fines de extradición.
Por su captura, el gobierno estadounidense ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares.
García Harfuch externó su reconocimiento a las mujeres y hombres de la Semar destacando su valentía, disciplina y compromiso en esta operación.
Desatan el caos
El Gabinete de Seguridad informó que tras la detención en Nayarit de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, se han registrado en la entidad seis vehículos incinerados y seis tiendas comerciales incendiadas, sin personas lesionadas ni fallecidas.
En un comunicado, el grupo institucional descartó que la captura de este lugarteniente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) haya ocasionado bloqueos carreteros en el estado.
A través de la Secretaría de Marina (Semar), informó que existe coordinación de los tres órdenes de gobierno para mantener un despliegue operativo en Nayarit que permita atender cualquier riesgo.
Además, el Gabinete de Seguridad señaló que es falsa la versión que circula en redes sociales sobre una presunta suspensión de actividades escolares en Nayarit.
“Se exhorta a la población a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales y a no difundir rumores que generen incertidumbre”, agregó.
En ese sentido, agradeció a las autoridades del Gobierno de Nayarit y del Gobierno de Jalisco por su colaboración.
Arrestado en desagüe
En su intento por evitar ser capturado, Audias Flores Silva, “El Jardinero”, uno de los principales mandos del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se metió en un conducto de desagüe, donde fue localizado por personal de la Marina que desplegó un operativo realizado “de manera quirúrgica” y sin daños colaterales.
El Gabinete de Seguridad informó que el capo fue sorprendido cuando se encontraba en una cabaña en las inmediaciones de la comunidad de El Mirador, en Nayarit, protegido por un círculo de seguridad de unos 60 hombres armados que se movilizaban en alrededor de 30 camionetas.
Cuando sus escoltas se percataron de la presencia de las Fuerzas Armadas, huyeron en distintas direcciones para confundir sobre el paradero de Flores Silva.
“Sin embargo, mediante seguimiento aéreo y terrestre, se logró ubicar al blanco prioritario cuando intentaba ocultarse en un conducto de desagüe, procediéndose a su detención”, se añadió en un comunicado conjunto.
Más de año y medio cazándolo
El trabajo de inteligencia para dar con el paradero del capo, señaló, llevó 19 meses y se realizó mediante el intercambio de información con agencias estadounidenses, en coordinación con la Secretaría de Seguridad federal y la Fiscalía General de la República (FGR).
“Se implementó un despliegue táctico que incluyó aeronaves de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), cuatro helicópteros de apoyo cercano, dos helicópteros de transporte de tropas, cuatro aeronaves de ala fija, 120 efectivos de tropa de acción directa, además de 400 elementos navales en acciones de apoyo”, detalló.
Flores Silva, indicó la instancia, cuenta con mandamientos judiciales vigentes en México, así como con una orden de extradición por parte del Gobierno de Estados Unidos.
Horas después de la captura de “El Jardinero”, el Secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, reportó el arresto de César Alejandro, alias “El Güero Conta”, identificado como operador financiero de Flores Silva, en Zapopan, Jalisco.
“’El Güero Conta’ es señalado por lavar recursos provenientes de actividades ilícitas mediante empresas y prestanombres, así como por adquirir aeronaves, embarcaciones, casas, ranchos e invertir en productoras de tequila”, indicó García Harfuch.

De seguridad personal a capo
Audias Flores Silva, “El Jardinero” o “El Matajefes”, peleó en su escalada a la cumbre del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) para consolidarse en la estructura de mando como un operador eficiente que no buscaba reflectores, pero que acumulaba poder territorial en la región del Pacífico.
El capo, quien fue arrestado ayer en Nayarit por fuerzas federales, inició como un operador de bajo perfil que brindaba protección y se convirtió en uno de los hombres más cercanos al abatido Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, por su labor criminal en el Pacífico.
Originario de Michoacán y nacido en 1980, Flores Silva creció en una generación marcada por la expansión del narcotráfico en el occidente del País. No hay registros públicos de una vida temprana mediática o de protagonismo criminal, como ocurrió con otros capos del narcotráfico.
Empezó como operador
Su perfil fue, durante años, el de un operador discreto, funcional, enfocado en cumplir tareas específicas dentro de la estructura delictiva, refieren registros oficiales. Su primer salto en la organización criminal no fue como jefe de plaza, sino como hombre de confianza en la seguridad personal.
Fuentes de seguridad nacional lo ubicaron como jefe en el entorno de “El Mencho”, un sitio que dentro del CJNG implica cercanía directa, lealtad probada y acceso al círculo más cerrado del liderazgo. Además destacaron que, en una organización marcada por la violencia interna y las traiciones, esa posición no se obtiene por casualidad.
Esa proximidad fue el punto de quiebre. A diferencia de otros mandos regionales, Flores Silva no sólo operaba territorio, sino que entendía la lógica interna del cártel: rutas, logística, laboratorios y, sobre todo, el control de la violencia. Esa combinación le dio un perfil útil para escalar.
Con el tiempo, dejó de ser sólo un operador de seguridad para asumir funciones más amplias. Comenzó a controlar zonas clave en el occidente del País, particularmente en Jalisco, Nayarit y Zacatecas, donde el CJNG consolidó su expansión.
En esos territorios no sólo coordinaba la producción de droga, sino también la defensa de plazas y la operación de células armadas.
Su crecimiento coincidió con la consolidación del CJNG como una de las organizaciones más agresivas y expansivas del País. Mientras otros grupos se fragmentaban, el cártel apostó por estructuras regionales con mandos de confianza.
El esquema
En los reportes de autoridades estadounidenses comenzó a aparecer no como un subordinado, sino como lugarteniente y comandante regional, con control de amplias zonas en la costa del Pacífico.
Se le atribuye la supervisión de laboratorios de metanfetamina y la operación de redes logísticas que incluían pistas clandestinas, avionetas y transporte terrestre para mover droga desde Centroamérica hacia Estados Unidos.
Ese perfil lo colocó en la antesala de la cúpula. Dentro del CJNG, nombres como el suyo comenzaron a figurar como posibles relevos en caso de debilitamiento del liderazgo central. No era el heredero natural, pero sí uno de los hombres con mayor capacidad operativa y territorial.
Su cercanía con “El Mencho” fue clave para ese posicionamiento, pues no sólo había una relación jerárquica, sino de confianza construida en operaciones y control territorial.
En estructuras criminales de este tipo, esa cercanía define quién accede a información, recursos y capacidad de decisión.
Ese mismo ascenso lo convirtió en objetivo prioritario. Su nombre apareció en acusaciones federales en Estados Unidos por tráfico de drogas y uso de armas, así como en sanciones del Departamento del Tesoro, que lo catalogaron como narcotraficante significativo y operador clave del CJNG.