Algunas comunidades al norte fueron sorprendidas por un fenómeno astronómico poco frecuente: auroras boreales en México que fueron visibles a simple vista gracias a la alta intensidad geomagnética registrada.
La noche del 11 de noviembre y la madrugada del 12, habitantes del norte del país fueron sorprendidos por un espectáculo astronómico único: auroras boreales en México.
Personas aprovecharon las redes sociales para compartir las fotos y videos de este fenómeno que es más común en lugares más pegados a los polos (norte y sur) como Alaska, Canadá, Islandia o Suecia.
Como la UNAM explicó en redes sociales, esto se debió a una tormenta geomagnética provocada por la actividad del Sol que podría ocasionar más auroras la noche de este 12 de noviembre.
Pero, como bien apunta la Sociedad Astronómica de Nuevo León, estas “son predecibles hasta un par de horas antes y depende de la actividad solar que apunte a la Tierra”.
Las auroras son un espectáculo colorido y dinámico que representan una compleja interacción de partículas y magnetismo entre el Sol y la Tierra que recibe el nombre de clima espacial.
La NASA explica lo siguiente: el Sol produce continuamente un flujo de partículas cargadas que “lanza” hacia el sistema solar a través del viento solar. Cuando este llega a la Tierra, interactúa con su campo magnético, depositando y acumulando energía en ella. Al liberarse esta energía, gran parte de ella cae sobre nuestra atmósfera, provocando las auroras boreales.

Además, las auroras pueden ser boreales (norte) o australes (sur), dependiendo del hemisferio de la Tierra donde se presenten.
Una aurora puede presentar una variedad de colores, desde verde hasta azul, púrpura, rojo o amarillo. ¿Por qué sucede eso? La NASA menciona que cuando las partículas del espacio bombardean los gases de la atmósfera, pueden proporcionar a los átomos y moléculas de estos gases energía adicional que se libera en forma de diminutos destellos de luz.
El color de una aurora depende del tipo de gas impactado y de su ubicación en la atmósfera.
Vamos por partes. Todo comienza con una tormenta solar, la cual es un evento de gran liberación de energía y materia del Sol hacia el espacio, causado por cambios en sus cambios magnéticos.
Las tormentas solares pueden propiciar tormentas geomagnéticas en la Tierra. Estas ocurren cuando las partículas expulsadas por el Sol golpean el campo magnético de la Tierra a gran velocidad.
Las auroras boreales en México del 11 y 12 de noviembre fueron consecuencia de una tormenta solar calificada como “severa” por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos.
La misma administración dijo que la tormenta todavía tiene posibilidades de presentar ese mismo nivel a lo largo del día, lo que podría generar más auroras.
Hay que tomar en cuenta que las tormentas geomagnéticas también pueden generar problemas de comunicaciones y navegación o, en casos más graves, interrupciones a la red eléctrica.
Con información de Animal Politico