Según Salazar, la falta de gasto en control migratorio contribuyó a que cruces irregulares de migrantes desde México a EU superaran los 10 mil diarios
Washington.- La orden del expresidente Andrés Manuel López Obrador de dar prioridad al gasto en “megaproyectos” -como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec- fue una de las causas de la crisis migratoria que explotó en diciembre de 2023, acusó el ex Embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar.
En su próximo libro de memorias, Salazar revela que en noviembre de 2023 la Embajada de EU supo por boca del entonces director del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño, que el Gobierno mexicano no tenía recursos para el control migratorio.
“La ironía era amarga. El proyecto del Istmo pretendía ser parte de la solución a la crisis migratoria. Si lográbamos crear un corredor de seguridad moderno en esa franja relativamente estrecha, podríamos interceptar a traficantes y migrantes mucho antes de que llegaran a la frontera de EU”, explica.
“Pero las prioridades de AMLO habían contribuido a la misma crisis que el proyecto del Istmo estaba parcialmente diseñado para prevenir”, dice Salazar en el libro que se publicará el próximo 28 de julio.
“AMLO se estaba apresurando a completar todos sus proyectos emblemáticos… Estos eran los logros que definirían su presidencia para la posteridad. Pero el trabajo poco glamoroso de manejar la migración -pagar a los contratistas para que operaran los autobuses, financiar los vuelos de repatriación- se relegaba”, añade.
Según Salazar, la falta de gasto en control migratorio contribuyó a que los cruces irregulares de migrantes desde México a EU superaran los 10 mil diarios en diciembre de 2023, algo que ya había advertido al entonces Secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, quien insistió en que la prioridad eran las obras insignia.
“‘Señor Secretario, le dije, México necesita que se les pague a esos contratistas. Necesitamos que los autobuses y los vuelos vuelvan a funcionar. La situación es crítica. Supongo que ha visto las cifras en la frontera'”, relata Salazar sobre una conversación telefónica con Ramírez de la O en noviembre de 2023.
“‘Sí, Embajador, y estoy de acuerdo. Pero no tenemos el presupuesto. Las prioridades del Presidente son claras’, me dijo con calma (Ramírez de la O). ‘El Tren Maya se inaugura el mes que viene. El ferrocarril del Istmo está casi terminado. AMLO cree que estos proyectos cambiarán México para siempre. Trabajaré para encontrar el dinero (para el INM). Pero AMLO debe aprobarlo'”, habría dicho el funcionario mexicano.
En su libro titulado “Las Fronteras: Mi Lucha por un EU incluyente”, Salazar asegura haber sentido frustración por el manejo del control migratorio por parte de la Administración del entonces Presidente Joe Biden, pero pone énfasis en la desviación de los fondos de control migratorio en México hacia los “megaproyectos”.
“‘¡La migración podría destruir el legado de ambos Presidentes!’, le dije de forma seria (a Ramírez de la O) mientras yo llegaba al aeropuerto. ‘Por favor, insista ante AMLO sobre la crisis de fondos’. El Secretario De la O accedió”, dice Salazar.
Según el diplomático, quien dejó la Embajada días antes de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025, el titular del INM, solicitó ayuda en noviembre de 2023 al agregado del Departamento de Seguridad Interna de EU (DHS), Bobby García, ante la asfixia presupuestaria.
“Estamos presenciando el peor escenario posible. ‘Los autobuses no están circulando con la misma regularidad hacia el sur de México (para devolver migrantes)'”, habría dicho García a Salazar en una junta de ese entonces.
“‘Los vuelos de repatriación desde México vuelan cada vez menos… El director mexicano de migración (Garduño) me dijo que todo se debe a cuestiones presupuestarias. Se han quedado sin dinero. El director de migración preguntó si usted podría ayudar hablando con AMLO'”, detalló el agregado.
De acuerdo con el ex Embajador, el Mandatario mexicano sólo accedió a colaborar para detener la crisis migratoria de finales de 2023 hasta que los Secretarios de Estado y de Seguridad Interna de EU, Antony Blinken y Alejandro Mayorkas, viajaron a México para reunirse con él el 27 de diciembre de ese año.
Tras lograr el acuerdo para financiar al INM, el total de cruces irregulares en la frontera cayó paulatinamente hasta llegar a menos de 3 mil en junio de 2024, justo el mismo mes cuando Biden suspendió el acceso al asilo en la frontera.
A pesar de que la Administración Biden logró contener la ola migratoria que llegó a su cúspide en diciembre de 2023, Salazar afirma en sus memorias que el éxito llegó tarde, pues para entonces Trump ya había explotado políticamente la crisis para enfilarse hacia ganar la elección presidencial.