El senador del PRI denunció un supuesto ambiente de hostilidad contra la prensa crítica y señaló una presunta estrategia de descalificación hacia periodistas
Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, arremetió contra la presidenta Claudia Sheinbaum por el trato que, desde su perspectiva, reciben los periodistas críticos del gobierno y acusó a la administración federal de contribuir a un ambiente de intimidación contra la prensa.
En un comunicado, el priista afirmó que México atraviesa un momento crítico para la libertad de expresión y señaló que desde el poder se impulsa una estrategia de descalificación y señalamiento personal contra quienes cuestionan al gobierno.
Moreno sostuvo que cuando la presidenta utiliza su tribuna para responder a periodistas críticos, se fortalece una dinámica que calificó de autoritaria. Incluso acusó al gobierno de impulsar una “narcocensura” y afirmó que estas prácticas representan un riesgo para el sistema democrático.

El líder priista aseguró que un gobierno democrático debe responder a sus críticos con argumentos, transparencia y resultados, y no mediante ataques personales o intentos por desacreditar a quienes ejercen su derecho a informar y opinar.
En su pronunciamiento, Moreno expresó solidaridad con diversos comunicadores y medios de comunicación que, según dijo, enfrentan campañas de desprestigio por sus posiciones críticas.
Entre los periodistas mencionados estuvieron Carlos Loret de Mola, Ciro Gómez Leyva, Manuel López San Martín, Raymundo Riva Palacio, Pedro Ferriz, Luis Cárdenas, Ramón Alberto Garza, Azucena Uresti y Carlos Alazraki.
También manifestó respaldo a espacios como Atypical, Latinus y TV Azteca. Moreno aclaró que defender a un periodista no implica necesariamente compartir sus opiniones, sino proteger el derecho de cualquier ciudadano a expresarse sin ser intimidado o desacreditado desde el poder.
El priista afirmó que la crítica forma parte de una democracia y advirtió que convertir a los periodistas críticos en enemigos termina afectando no solamente a los comunicadores, sino a la libertad de expresión en el país.
El pronunciamiento de Moreno ocurre en medio de un debate nacional sobre los nuevos lineamientos de derechos de las audiencias que impulsa la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).
La propuesta establece obligaciones para radio y televisión, entre ellas diferenciar información, opinión y publicidad, contar con códigos de ética y defensores de las audiencias, así como establecer mecanismos para presentar quejas y solicitar correcciones.
Sheinbaum ha rechazado que el proyecto represente censura y sostiene que busca garantizar el derecho de las audiencias a recibir información veraz y contar con mecanismos de réplica.
Sin embargo, sectores de la oposición, organizaciones y representantes de la industria han cuestionado algunos puntos de la propuesta y advertido sobre posibles márgenes de discrecionalidad.
La consulta permanecerá abierta hasta el 21 de agosto y todavía no existe una fecha definitiva para la entrada en vigor de los lineamientos.
El pronunciamiento de Moreno también se produjo un día después de que el periodista Luis Cárdenas anunciara su salida de Noticias MVS, donde permaneció durante 16 años.
Cárdenas informó a través de redes sociales que dejaría la empresa y agradeció a la audiencia por haberlo acompañado durante su trayectoria. Hasta el momento, no se ha establecido públicamente una causa definitiva para su salida.
Versiones difundidas en torno al caso han mencionado posibles diferencias administrativas y factores relacionados con audiencia y patrocinadores, aunque ninguna de estas hipótesis ha sido confirmada como explicación oficial.
Moreno incluyó a Cárdenas entre los periodistas a quienes expresó solidaridad, sin presentar su salida de MVS como una prueba de censura.
El actual discurso de Moreno en defensa de la prensa contrasta con la polémica que protagonizó en 2022, cuando se difundió un audio atribuido al dirigente priista en el que se escuchaba una expresión hostil hacia los periodistas.
En aquella ocasión, Moreno rechazó la autenticidad y el contexto de las grabaciones y sostuvo que formaban parte de una campaña para desprestigiarlo. El episodio generó críticas de distintos sectores y se convirtió en uno de los momentos más controvertidos de su dirigencia.
Ahora, cuatro años después, el líder del PRI coloca nuevamente la libertad de expresión en el centro de su confrontación política con Morena.
Moreno cerró su posicionamiento con una advertencia electoral al gobierno de Sheinbaum y sostuvo que faltan 10 meses para los comicios de 2027, cuando, afirmó, los ciudadanos podrán evaluar las acciones de Morena en las urnas.