Entre las disposiciones del tratado destaca la eliminación de aranceles en el 86% de los productos agropecuarios
La reciente celebración de la VIII Cumbre México-Unión Europea reunió en el Palacio Nacional a la presidenta Claudia Sheinbaum, el mandatario del Consejo Europeo, António Costa y la líder de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quienes lideraron la firma del Acuerdo Global Modernizado.
De acuerdo con un documento publicado por la Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE) el encuentro contó con la presencia de diplomáticos europeos, representantes parlamentarios y legisladores mexicanos, evidenciando el respaldo institucional a este nuevo marco de cooperación.
Durante el evento, se formalizó no solo el acuerdo central, sino también un Acuerdo Comercial Interino y una carta de intención para desarrollar un diálogo estratégico sobre temas internacionales. Este último documento fue suscrito por el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y la vicepresidenta de la Comisión Europea, Kaja Kallas.
En el ámbito político, el nuevo convenio actualiza la asociación estratégica entre el país y 27 naciones europeas, el cual se encontraba vigente desde 2009. La modernización permitirá que las discusiones bilaterales aborden asuntos de vanguardia como la inteligencia artificial y la innovación tecnológica.
Por otro lado, en materia económica, representa una transformación significativa para los vínculos comerciales y financieros. La adopción de un marco regulatorio renovado generará nuevas condiciones para la inversión e intercambio de bienes y servicios, brindando mayor certeza a ambas partes involucradas.
Según la información brindada por el organismo internacional, la implementación del tratado depende de su ratificación formal por el Parlamento Europeo, los congresos nacionales de los países comunitarios y el Senado mexicano. Una vez cumplido este proceso legislativo, el acuerdo entrará en vigor y establecerá las bases de la relación bilateral.
Entre sus disposiciones destaca la eliminación de aranceles en el 86% de los productos agropecuarios, lo que facilitará el acceso de mercancías mexicanas a los mercados europeos.
Actualmente la Unión Europea figura como el segundo inversor extranjero más relevante en México, y el tercer socio comercial del país.

El acuerdo también prevé la protección de productos emblemáticos mediante indicaciones geográficas, el ajuste de las reglas en sectores estratégicos como el automotriz y aeronáutico, y la creación de un tribunal especializado para la resolución de controversias en materia de inversiones.