Al final, la anécdota quedó marcada en el historial de un partido memorable donde la escuadra española terminó haciendo valer la diferencia en la prórroga para coronarse campeona del mundo.
La inolvidable Final de la Copa del Mundo 2026 no solo dejó a España en la cúspide del futbol mundial tras superar a Argentina en el MetLife Stadium, sino también un historial de duelos individuales al límite.
Uno de los episodios más tensos de los 90 minutos reglamentarios lo protagonizaron Marc Cucurella y Lionel Messi, en una jugada que encendió los ánimos y estuvo cerca de terminar en una sanción disciplinaria de alto impacto.
En un compromiso cerrado y con la temperatura al máximo tras la expulsión de Enzo Fernández, el zaguero ibérico se acercó al astro rosarino tras una falta decretada en favor de la 'Furia Roja'. En ese instante, Cucurella soltó un ligero "¿Tú, bien?" mientras realizaba un rápido gesto llevándose la mano a la boca.
Ese movimiento encendió de inmediato las alarmas en la escuadra albiceleste. Fiel a su rol de capitán, Lionel Messi fue a encarar directamente al árbitro central, el esloveno Slavko Vinčić, para exigir la expulsión del defensor español.
La molestia de la 'Pulga' se fundamentó en el protocolo estricto que la FIFA implementó para esta Copa del Mundo, el cual penaliza severamente a los futbolistas que se cubren el rostro o la boca para dirigir insultos o agresiones verbales a los contrincantes.
Al percatarse de que Messi estaba presionando al colegiado para que le mostrara la tarjeta roja, el carismático lateral de la selección española no se quedó callado y le reclamó fuertemente a la 'Pulga' por intentar provocar la sanción:
"Ni le he hablado encima, no me j-das tío, así no tío, que esto no es serio", recriminó el lateral mientras el árbitro intentaba calmar los ánimos entre ambos futbolistas.
Tras unos segundos de deliberación y al considerar que las palabras de Cucurella no constituían un insulto o conducta antideportiva, el colegiado Vinčić decidió no mostrar la cartulina roja, permitiendo que el trámite del partido continuara.
Al final, la anécdota quedó marcada en el historial de un partido memorable donde la escuadra española terminó haciendo valer la diferencia en la prórroga para coronarse campeona del mundo.