Contó que apenas en marzo-abril de este año inició el proceso, y aunque bailar zumba y convivir con el grupo del adulto mayor era parte de su vida, la enfermedad la hizo dudar.
Monclova, Coah.- Con ocho quimioterapias en su primer año de lucha, María Olvido Ruiz Guillermo, de Frontera, de la colonia Borja, compartió su testimonio como paciente con cáncer de mama.
“Llevo ocho quimioterapias. Al principio sentí mucho miedo cuando me dijeron la noticia, me puse a llorar mucho, lloré y no sabía qué hacer, pensaba que el mundo se me venía encima, porque para mí era una enfermedad desconocida”, narró.
Contó que apenas en marzo-abril de este año inició el proceso, y aunque bailar zumba y convivir con el grupo del adulto mayor era parte de su vida, la enfermedad la hizo dudar.
“Yo voy a zumba, me gusta mucho bailar, voy a grupos del adulto mayor y ahí me divierto mucho, pero una amiga me empezó a decir: ‘¿a qué vienes, qué andas haciendo aquí?’, y me hacía sentir mal, entonces dejé de ir”.
Fue su hija quien la animó a no aislarse y a buscar apoyo. Así encontró en Facebook a la asociación Por Una Vida Digna y Contra el Cáncer.
“Vi el grupo en Face y le dije a mi hija, me dan ganas de entrar. Como mis hijas ya me conocen, me dijo: ‘usted vaya, ma, usted vaya donde quiera’. Luego luego me fui, me anoté y pues aquí estoy con ellas”, dijo.
Sobre los cambios físicos, aseguró que decidió enfrentarlos con calma.
“Yo me siento bien, gracias a Dios, no me pudo lo de mi cabello, yo sola fui a que me lo retiraran, fui a que me raparan porque se me empezó a caer y les dije a mis hijas, yo no quiero estar así que se me esté cayendo a pedazos. Todo lo estoy tomando con mucha calma, con mucha paciencia, que es lo que debe tener uno en estas enfermedades”.
María Olvido destacó el apoyo de su familia, de su esposo, hijas y compañeras, que le permitió retomar la zumba y seguir adelante.
A las mujeres y hombres que inician con la enfermedad, les dejó un mensaje:
“Que no tengan miedo, que cada persona nos dan síntomas diferentes, no todas somos iguales. Según la actitud que tenga uno, así nos va con esta enfermedad. Que se chequen, que no se dejen, que se hagan su chequeo por año, para que si tienen, se atiendan a tiempo y puedan salir adelante”, expresó.
María Olvido Ruiz Guillermo, paciente con cáncer de mama, es parte del grupo de 130 personas que apoya la asociación de Lulú Ramírez Leal.