Tras el breve intercambio, el ánimo dio un giro radical, por lo que los obreros discuten ahora la posibilidad de levantar el plantón.
Ciudad de México.- En un encuentro inesperado que ha inyectado una dosis de optimismo a la resistencia obrera en la capital, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo un breve diálogo directo con integrantes del plantón de Altos Hornos de México (AHMSA).
El encuentro ocurrió sobre la calle Moneda, justo cuando la mandataria abandonaba el recinto histórico para cumplir con su agenda de trabajo y fue abordada por los trabajadores que cumplen diez días de protesta en el Zócalo.
La oportunidad surgió cuando los manifestantes, entre ellos los trabajadores Óscar Ortiz y David de Hoyos, detectaron el movimiento de la comitiva presidencial.
Al notar la apertura en el dispositivo de seguridad, el grupo decidió acercarse al vehículo oficial. Para sorpresa de los presentes, la unidad detuvo su marcha por unos segundos, permitiendo que los obreros expusieran de viva voz el drama que atraviesan miles de familias en Coahuila debido a la falta de pagos y finiquitos tras la crisis de la siderúrgica.
Ante la petición de intervención directa para destrabar el conflicto laboral, la respuesta de la jefa del Ejecutivo fue contundente: "El problema de AHMSA ya está resuelto".
La mandataria matizó sus palabras explicando que solo resta esperar a que concluyan los términos legales del proceso de quiebra para proceder con las soluciones financieras correspondientes. Esta declaración cayó como un bálsamo entre los manifestantes, quienes interpretaron el mensaje como una garantía política de que el gobierno federal ya tiene trazada la ruta de salida para la recuperación de sus derechos.
Tras el breve intercambio, el ánimo dio un giro radical, por lo que los obreros discuten ahora la posibilidad de levantar el plantón.
Julian Torres Ávalos, líder de los ex obreros manifestantes, dijo que el compromiso verbal de la presidenta es tomado como el avance más significativo en meses de lucha, marcando lo que podría ser el inicio del fin de un conflicto que ha mantenido en hilo a la economía de la Región Centro de Coahuila.