Tras la inundación del pasado lunes la Escuela Normal de Monclova suspendió las clases presenciales las cuales serán tomadas en línea
Monclova, Coah.- Tras la inundación del pasado lunes la Escuela Normal de Monclova suspendió las clases presenciales las cuales serán tomadas en línea por la comunidad escolar, mientras tanto el personal de intendencia y docente comenzó a encargarse de la limpieza y orden del lugar.
De acuerdo al reporte, la mañana de ayer todavía llegaron por un vehículo de los que resultaron afectados por la venida de agua que llenó la calle Del Estudiante y atravesó por la Escuela Normal de Monclova, la cual prácticamente se inundó, por lo que el personal se presentó para continuar con la evaluación de los daños además de hacer labores de limpieza.
El testimonio
Uno de los trabajadores que vivió de cerca los momentos de incertidumbre provocados por la creciente del agua que pidió reservar sus generales, dijo que la inundación registrada el pasado lunes en la Escuela Normal de Monclova dejó la enseñanza de la importancia de atender de inmediato los protocolos de evacuación durante una emergencia.
Relató que el pasado lunes aunque se activó el protocolo correspondiente y la dirección del plantel pidió evacuar las instalaciones, parte del personal y alumnado decidió permanecer algunos minutos más para recoger pertenencias, una decisión que posteriormente complicó su salida.
“Cuando se da una evacuación debemos salir con lo que traemos puesto. Nosotros decidimos quedarnos a recoger cosas y eso nos retrasó”, comentó.
Solo la mitad reaccionó de inmediato
Explicó que al revisar posteriormente algunos videos grabados durante la contingencia observó que mientras algunas personas registraban lo que ocurría con sus teléfonos celulares, el nivel del agua todavía era bajo, pero el tiempo perdido resultó determinante para quienes permanecieron en el lugar.
Señaló que aproximadamente la mitad de las personas atendió de inmediato el llamado de evacuación, mientras que el resto reaccionó de distintas maneras, influido por las emociones y la incertidumbre del momento.
“A algunos nos ganó la preocupación por nuestras cosas y a otros quizás el morbo de grabar lo que estaba pasando”, expresó.
Indicó que quienes lograron salir rápidamente pudieron abandonar la zona sin mayores complicaciones, mientras que otros quedaron atrapados por el rápido ascenso del agua, que llegó hasta la cintura en algunos sectores.
Falta de cultura genera riesgos
Consideró que como sociedad aún existe una cultura insuficiente de prevención ante situaciones de riesgo.
“Nos falta mucho en atender los llamados de evacuación. Si una situación así hubiera ocurrido en una ciudad con protocolos más arraigados, la reacción habría sido diferente. Debemos aprender a actuar de inmediato”, señaló.
Agradece a Dios
Pese a las pérdidas materiales sufridas, agradeció que la emergencia no cobrara vidas humanas.
“Hoy le agradezco a Dios que no hubo personas fallecidas. Perdí cosas materiales, me quedé sin zapatos y hasta me dieron ropa porque tenía mucho frío, pero lo importante es que estamos vivos”, expresó.
También destacó la solidaridad mostrada por vecinos y ciudadanos que auxiliaron a quienes quedaron atrapados por la inundación. Recordó especialmente a personas que se acercaron para verificar que no hubiera ocupantes dentro de vehículos afectados por el agua y a quienes brindaron apoyo emocional durante los momentos más difíciles.
Confesó que el impacto emocional de lo ocurrido se hizo más evidente cuando se reencontró con su familia.
“Cuando llegó mi familia fue cuando me derrumbé. Ahí comprendí que el abrazo de la familia vale mucho más que cualquier cosa material”, relató.