Adentro, el sermón sobre ser buenos administradores de la creación. Afuera, un can en situación de calle dando ejemplo de fe.
Monclova, Coah.- A él nadie lo llevó a bendecir, en el día de San Francisco de Asís. Sin embargo, llegó temprano, como siempre, a la Parroquia Santiago Apóstol.
Tomó su lugar a un lado de las emblemáticas campanas y se echó a dormir.
Era la misa de las 11:00 de la mañana de este domingo, Día de San Francisco de Asís, patrono de los animales.
Adentro, el sermón sobre ser buenos administradores de la creación. Afuera, un can en situación de calle dando ejemplo de fe.
La misa, terminó, la gente salió, el bullicio creció, niños corriendo, señoras saludando, y él ni se inmutó. Siguió dormido, profundamente dormido, como si ya conociera que esa es también su casa.
No recibió bendición, no hubo agua bendita para él, ni mano en la cabeza. Pero sí acudió a la casa de Dios, donde asiduamente llega.
En el día de San Francisco, el santo que predicaba a los lobos y a los pájaros como hermanos, el único que no necesitó correa fue el que mejor entendió la invitación.