El doctor Jorge Reyes Velarde, con más de 40 años de ejercicio profesional, advierte que el estrés, la ansiedad y la sobrecarga de información afectan la salud emocional y física
Monclova, Coah.- A casi cuatro años de la paralización de Altos Hornos de México, el médico general Jorge Reyes Velarde, con más de cuatro décadas de experiencia, asegura que no ha observado una disminución significativa de las enfermedades respiratorias ni de los padecimientos relacionados con el cáncer que suelen asociarse con la contaminación industrial.
El médico señaló que, desde su experiencia en consulta, las enfermedades continúan presentándose de manera similar a como lo hacían antes del cierre de la siderúrgica. Sin embargo, destacó que durante este periodo también se atravesó la pandemia de Covid-19, además de la influenza y la persistencia de enfermedades alérgicas, factores que complican la comparación entre ambos periodos.
“Realmente no hay gran cosa de cambios. Prácticamente las enfermedades siguen siendo las mismas”, expresó al referirse a la evolución de los padecimientos que atiende.
Reyes Velarde sostuvo que tampoco identifica una mejoría clara en los problemas respiratorios que pudiera atribuirse a la suspensión de las operaciones industriales. Afirmó que las enfermedades alérgicas y respiratorias continúan presentándose y que, desde su perspectiva, no se observa una reducción evidente en su consulta.
En cuanto al cáncer, señaló que las estadísticas que conoce mantienen niveles similares a los registrados cinco y diez años atrás. No obstante, sus apreciaciones corresponden a su experiencia y a los datos que ha consultado; para establecer una tendencia regional sería necesario contrastarlas con registros oficiales de incidencia y mortalidad.
Estrés,lo que sí preocupa
El médico consideró que uno de los cambios más notorios de los últimos años está relacionado con la salud emocional de la población, particularmente con el estrés, la ansiedad y la depresión.
Explicó que la exposición constante a noticias, información en redes sociales y situaciones de violencia, sumada a las preocupaciones cotidianas, puede generar una sobrecarga emocional que afecta el bienestar de las personas y, con el tiempo, repercute en su salud física.
“Si tú emocionalmente no estás bien, físicamente tampoco vas a estar bien”, afirmó.
De acuerdo con el especialista, vivir en un estado permanente de alerta, con temor a recibir malas noticias o enfrentar situaciones adversas, puede favorecer alteraciones del sueño, cansancio y dificultades para mantener hábitos saludables. Añadió que el estrés crónico también puede influir en el control de enfermedades como la diabetes y la hipertensión, aunque en estos padecimientos intervienen diversos factores.
El médico relacionó esta preocupación con el entorno social y económico que enfrenta la población, incluida la incertidumbre que viven numerosas familias tras la crisis de AHMSA. Sin embargo, puntualizó que los problemas emocionales también pueden derivarse de otras circunstancias y de la sobrecarga de información que caracteriza la vida actual.
Asimismo, expresó preocupación por las manifestaciones de ansiedad, depresión, violencia y acoso escolar, al considerar que las dificultades emocionales de niñas, niños y adolescentes pueden reflejarse en su comportamiento y en sus relaciones dentro de las escuelas.
Diabetes y hábitos
Respecto a la diabetes, Reyes Velarde sí identifica cambios en los motivos de consulta, aunque considera que están más relacionados con los hábitos alimentarios, el sedentarismo y la amplia disponibilidad de comida que con el cierre de AHMSA.
Señaló que la población tiene acceso a una gran variedad de productos, pero no siempre elige opciones saludables ni mantiene horarios adecuados de alimentación. A su juicio, la prevención requiere modificar hábitos cotidianos y evitar la idea de que comer sanamente implica necesariamente comprar alimentos costosos.
Como ejemplo, mencionó que productos como el pollo y las sardinas pueden formar parte de una alimentación saludable sin necesidad de recurrir a alimentos de precio elevado, como el salmón.
El médico consideró que la educación nutricional y la actividad física son fundamentales para prevenir enfermedades metabólicas y sus complicaciones.
Sin evidencia de una mejoría sanitaria tras el paro industrial
La paralización de AHMSA generó expectativas de que la reducción de emisiones industriales pudiera traducirse en una mejor calidad del aire y en una disminución de determinados padecimientos.
Sin embargo, de acuerdo con el testimonio de Reyes Velarde, esa mejoría no resulta evidente en su experiencia clínica. El médico señaló que los problemas respiratorios y alérgicos continúan presentándose, aunque reconoció que la pandemia y la circulación de otros agentes infecciosos deben considerarse al analizar la evolución de estas enfermedades.
Sus observaciones plantean la necesidad de contrastar los registros médicos con las mediciones de calidad del aire y las estadísticas oficiales de enfermedades respiratorias, cáncer y otros padecimientos antes y después de la paralización de la siderúrgica.
De esta manera, será posible determinar si el cambio en las actividades industriales tuvo efectos medibles en la salud de la población o si las tendencias sanitarias responden a una combinación de factores ambientales, epidemiológicos, sociales y de estilo de vida.