Junto con su equipo, María Guadalupe viajará a Baja California desde donde dice que se van a traer el trofeo de primer lugar
Monclova, Coah.- A sus 67 años, María Guadalupe Román Martínez demuestra que la pasión por el deporte no tiene edad. Luego de participar en un torneo nacional de softbol femenil realizado en Monclova, donde su equipo obtuvo el segundo lugar, recibió la invitación para competir próximamente en Baja California en representación de Coahuila.
Con más de seis décadas de vida y toda una historia ligada al deporte, María Guadalupe recuerda que su pasión por el beisbol y el softbol comenzó desde que tenía apenas seis años, cuando jugaba con niños en la escuela.
“Yo siempre he estado en el deporte. Desde niña jugaba en equipos de niños”, recordó.
Incluso, durante su infancia llegó a ocultar a sus padres que practicaba beisbol, pues temía que no le permitieran participar. Con el paso del tiempo, las fotografías y los trofeos terminaron por revelar su afición, y finalmente recibió el apoyo de su familia para continuar.
A lo largo de los años, María Guadalupe ha conseguido reconocimientos como mejor fildeadora y pitcher, y aunque reconoce que el paso del tiempo ha cambiado su desempeño, asegura que conserva intacta la pasión por jugar.
“Para mí es un orgullo jugar y yo lo juego con toda la pasión”, expresó.
Actualmente forma parte de un equipo femenil integrado por mujeres de distintas edades, muchas de ellas retiradas de la actividad deportiva, que fueron convocadas para conformar la selección que participó en el torneo celebrado en Monclova.
La convocatoria surgió luego de que se organizara el torneo nacional de softbol femenil en la ciudad, donde participaron equipos provenientes de distintos puntos del país. La maestra Olivia Contreras, originaria de Saltillo y dedicada al softbol, fue una de las encargadas de reunir a las jugadoras para formar el equipo.
Tras conseguir el segundo lugar en la competencia, las jugadoras recibieron una nueva invitación para participar en un torneo en Baja California, programado tentativamente para octubre.
“De que vamos, vamos, y vamos con ganas de traernos un buen lugar para traérselo al alcalde. Vamos con todo el corazón y a representar a Coahuila”, afirmó María Guadalupe.
El equipo cuenta actualmente con alrededor de 15 jugadoras confirmadas, aunque podrían integrarse algunas más. Entre sus principales fortalezas, María Guadalupe destaca el pitcheo y el bateo, además del entusiasmo de todas sus compañeras.
Para ella, uno de los mayores retos será mantenerse unidas y organizarse para reducir los gastos que implica el viaje, pero confía en que con el esfuerzo de todas podrán cumplir el objetivo de representar dignamente a Coahuila.
La jugadora también destacó el respaldo de su familia y el apoyo que han recibido para continuar participando en este tipo de competencias.
“Mi familia me da mucho ánimo. Mis hijos me dicen que, en lugar de estar sentada, siga adelante”, comentó.
Asimismo, reconoció el respaldo que han recibido por parte del alcalde de Monclova, Carlos Villarreal, quien, de acuerdo con la deportista, les ha ofrecido apoyo para lo que necesiten de cara a la próxima competencia.
Más allá de los resultados deportivos, María Guadalupe considera que mantenerse activa le permite enfrentar con ánimo los retos propios de la edad.
“Más me sentiría yo mal estar enferma, quejándome de un dolor y de otro. Para mí es un orgullo jugar”, señaló.
Con sus 67 años —que cumplirá en octubre—, María Guadalupe espera celebrar su cumpleaños precisamente durante su participación en Baja California, representando a Coahuila junto a sus compañeras.
Su mensaje para las nuevas generaciones es claro: aprovechar las oportunidades y no permitir que los comentarios de otras personas las alejen del deporte.
“Yo quisiera decirles a las niñas y a las personas que se están integrando a los equipos que le echen ganas”, expresó.
Pitcher, short stop o segunda base, María Guadalupe asegura que está dispuesta a jugar donde la necesiten. Porque para ella, más que una posición dentro del campo, el softbol representa una pasión que la ha acompañado desde niña y que, a sus 67 años, continúa siendo una de las razones que la mantienen activa y con ganas de seguir adelante.