Hincado y haciendo oración en plena calle Miguel Blanco de la Zona Centro de Monclova, se captó al lavador de carros Mario Alberto Vargas.
Monclova, Coah.- Hincado y haciendo oración en plena calle Miguel Blanco de la Zona Centro de Monclova, se captó al lavador de carros Mario Alberto Vargas, quien manifestó que todos los días lo hace antes de empezar a trabajar, porque Jesucristo es el que lo ha salvado, por ejemplo, para salir de un grupo delictivo, en el que trabajó como ‘halcón’.
“Me hinco y oro porque lo siento de corazón, mucha gente me puede juzgar de loco, pero no estoy loco”, fueron las primeras palabras que dijo cuando Zócalo Monclova lo abordó.
Sostuvo que Jesucristo lo ha ayudado en muchas cosas de su vida, “me ha hablado y me ha dicho que predique su palabra, que de ese mensaje a todo mundo, puso su palabra en mi boca”, expuso.
Señaló que gracias a Él pudo salir del grupo delictivo, para el cual trabajó hace 17 años.
“Me dediqué a la delincuencia organizada cuando tenía 27 años de edad, lo hice porque no tenía trabajo, hacía reportes para ellos, halconeaba”, confesó el lavador de carros.
Sin embargo, aseguró que nunca hizo nada malo contra la gente, “mi conciencia está bien, porque sólo halconeaba para ellos”.
Sostuvo que gracias a su fe en Jesucristo se arrepintió de haber trabajado con ese grupo criminal, que por varios años estuvo operando en Monclova y la Región Centro de Coahuila.
“Me arrepiento de todo corazón, de lo que no me arrepiento es de hablar de la palabra de Jesucristo”, apuntó.
Vargas emitió un mensaje para todos los jóvenes que andan en malos pasos señalando que no se dejen manipular por quienes se dedican a vender “el crico” y los exhortó a que sigan a Dios.