Aumentan casos relacionados con ansiedad y depresión, sobre todo en el 2025 y 2026
Monclova, Coah.- Existe un aumento exponencial en consulta de atención mental desde los últimos años, en casos relacionados con ansiedad y depresión, sobre todo en el 2025 y 2026. De acuerdo con información de la Secretaría de Salud en el estado, estas necesidades han llevado a ampliar la capacidad de atención en coordinación con Inspira Coahuila y DIF Coahuila, a fin de abarcar toda la población posible de manera gratuita.
En esta región hay diez psicólogos de la Secretaría de Salud a través del programa Inspira Coahuila.
El DIF Coahuila, a través del CAIF cuenta con psicólogos en 28 municipios de Coahuila, a través de los Centros de Atención e Integración Familiar (CAIF), que ofrecen terapia psicológica individual, familiar y de pareja.
En contraparte, el IMSS en Monclova solamente cuenta con dos psicólogos, uno de ellos está dedicado especialmente al personal, y el otro a los derechohabientes en general, lo que provoca que no se de el seguimiento adecuado a estos padecimientos, con citas que demoran 6 meses o más.
En Monclova, el hospital del DIF cuenta con dos psicólogos que ofrecen consulta, con una cuota de recuperación de 50 pesos.
A esta lista se suma el Centro de Justicia y Empoderamiento para la Mujer que también cuenta con psicólogos, al igual que Pronnif en los diferentes municipios. De manera independiente está Coprovvi, decenas de psicólogos y escasos psiquiatras que cubren otra parte importante de la comunidad.
En este escenario, se ha detectado un incremento en violencia intrafamiliar dentro de los hogares, con casos que involucran agresiones entre parejas, de padres hacia hijos o de hijos hacia padres, declaró recientemente la Presidenta honoraria del DIF Coahuila, Liliana Salinas, quien destaca la importancia de fortalecer las herramientas socioemocionales de las familias.
La situación actual prevalece después de la pandemia por Covid y el cierre de Altos Hornos de México, que lanzó su última colada en el mes de diciembre del año 2022.
El gran desafío
El deterioro de la salud emocional y mental está significando un desafío para las familias y las instituciones, que enfrentan un entorno marcado por la inmediatez, el uso de las redes sociales y los problemas familiares y económicos, expresó la coordinadora del Módulo del Adolescente, Gabriela Medrano.
La encargada del módulo que depende de la Secretaría de Salud explicó que actualmente, entre los principales motivos de consulta se encuentran los problemas de conducta, por los cuales las escuelas canalizan a estudiantes que presentan comportamientos disruptivos dentro o fuera del salón de clases.
A través de los departamentos de orientación y prefectura, los planteles educativos refieren a los adolescentes para recibir atención psicológica, un proceso que también involucra a sus familias y al entorno en el que se desarrollan, con el propósito de trabajar en el manejo de las emociones, la autorregulación y la modificación de conductas.
La especialista señaló que también son los propios padres quienes buscan ayuda cuando detectan cambios importantes en sus hijos, como aislamiento, retraimiento, alteraciones repentinas del estado de ánimo, irritabilidad, gritos, comportamientos violentos, pérdida o aumento del apetito y problemas para dormir.
Intolerancia a la frustración
Advirtió que el ritmo de vida actual, la búsqueda de soluciones inmediatas y el consumo de información en redes sociales forman parte del contexto en el que se desarrollan estas dificultades.
Consideró que la tolerancia a la frustración ha disminuido, lo que puede traducirse en reacciones de enojo e impaciencia ante situaciones cotidianas.
La psicóloga subrayó que la salud mental debe recibir la misma atención que la salud física, debido a que influye en el aprendizaje, las relaciones interpersonales y la capacidad para afrontar los retos diarios.
Entre los factores que pueden afectar el bienestar emocional también mencionó las dificultades económicas, las deudas y las presiones que repercuten en la convivencia familiar. Explicó que, ante una situación de angustia, algunas personas pueden concentrarse tanto en el problema que dejan de identificar otras alternativas para resolverlo, por lo que recomendó buscar apoyo y compartir las preocupaciones con personas de confianza o profesionales.
Clave la convivencia familiar
Medrano destacó que la presencia de los padres y la calidad del tiempo que comparten con sus hijos son fundamentales para identificar oportunamente las necesidades emocionales de los adolescentes.
Advirtió que, en ocasiones, los adultos dan por hecho que sus hijos cuentan con suficiente información para resolver sus problemas por sí mismos, cuando en realidad pueden necesitar compañía, escucha y apoyo afectivo.
En este sentido, consideró que las redes sociales y las herramientas digitales no sustituyen la presencia y el acompañamiento de la familia. También llamó a prestar atención a las dificultades de convivencia, los conflictos entre padres e hijos, las separaciones y otras situaciones que pueden repercutir en la estabilidad emocional de los menores, sin asumir que todos los casos responden a una misma causa.
La especialista recomendó observar cualquier cambio brusco en el comportamiento habitual, especialmente cuando un adolescente abandona actividades o intereses que antes disfrutaba, se aísla, modifica sus hábitos de alimentación o sueño, o comienza a presentar conductas que no eran características de su personalidad.
Ante estas señales, pidió evitar los interrogatorios, los juicios y la minimización de los problemas. En su lugar, propuso establecer una comunicación que permita a los jóvenes sentirse escuchados, comprendidos y acompañados.
Terapia para padres
El modelo de atención del Módulo del Adolescente contempla un mínimo de 12 sesiones, durante las cuales se trabaja en el autoconocimiento, los valores, la conducta y la autorregulación emocional, con el objetivo de mejorar la integración del paciente en su familia y en la escuela.