Las bases trabajadoras de Altos Hornos de México (AHMSA) han cerrado filas en contra de la reciente venta del 50% de las acciones
Monclova, Coah.- Las bases trabajadoras de Altos Hornos de México (AHMSA) han cerrado filas en contra de la reciente venta del 50% de las acciones de la ferroviaria Línea Coahuila-Durango, una operación pactada por el síndico de la quiebra, Víctor Manuel Aguilera, por un monto de 48 millones de pesos.
Los afectados denuncian que este movimiento debilita la bolsa de recursos destinada a cubrir sus salarios y liquidaciones pendientes desde hace tres años y medio, y acusan un severo remate del patrimonio de la siderúrgica.
A través de un recurso legal formalizado ante el Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el sector obrero exigió frenar de inmediato cualquier desincorporación de bienes que ocurra fuera de las subastas oficiales.
Con este movimiento financiero, Industrias Peñoles a través de su subsidiaria Química Magna, asumió el control del 100% de la firma ferroviaria, de la cual ya poseía la mitad de las acciones desde que ambas compañías fundaron la sociedad en la década de los 90.
Aunque el proceso legal estuvo congelado por un litigio interpuesto por Banca Afirme, el desistimiento de la institución bancaria abrió la puerta para que el síndico ejerciera una facultad de la Ley de Concursos Mercantiles, la cual permite vender activos de forma directa si esto representa un “mayor beneficio” económico.
La principal inconformidad radica en el valor asignado a la transacción. De acuerdo con el Grupo Defensa Laboral de la empresa, el precio de salida ignoró el valor real de infraestructura clave como locomotoras, tanques, góndolas y plataformas de carga.
“Es una burla la venta en 48 millones de pesos; la maquinaria vale diez veces más de lo que están declarando. Exigimos transparencia inmediata y acceso total al avalúo que presentó el síndico para ver bajo qué criterios se malbarató este patrimonio”, advirtió.
El argumento oficial para validar la entrega de la Línea Coahuila-Durango a Peñoles fue que las vías y los trenes no formaban parte de los activos indispensables para la producción de acero. Sin embargo, la representación obrera desmintió categóricamente esta postura técnica.