Como muestra de arrepentimiento, la familia de uno de los involucrados redactará una disculpa pública que será difundida próximamente.
Frontera, Coah.- Los cuatro adolescentes señalados de arrojar a un gatito desde una gran altura, hecho registrado en un video que circuló ampliamente en redes sociales, acudieron, junto con sus padres, a las oficinas de Protección Animal para responder por lo sucedido.
De acuerdo con Miguel Ángel Leija, director de la dependencia, los jóvenes tienen entre 15 y 16 años y se presentaron de manera voluntaria tras ser notificados en sus domicilios.
En la reunión participaron también un abogado, un psicólogo y la coordinadora del área, Tuilzie Ibarra Vázquez.
Leija detalló que tanto los menores como sus padres reconocieron los hechos y se comprometieron a someterse a un proceso de valoración psicológica, el cual será canalizado a través de la PRONNIF.
Como muestra de arrepentimiento, la familia de uno de los involucrados redactará una disculpa pública que será difundida próximamente.
El funcionario evitó revelar la identidad de los jóvenes por tratarse de menores de edad, pero insistió en que ninguno de ellos se negó a comparecer ni a asumir consecuencias.
Añadió que, según lo dicho por los propios adolescentes, las imágenes tendrían ya más de un mes de haberse grabado, dato que las autoridades no conocían previamente.
Ante la ola de comentarios de rechazo y amenazas que ha generado el caso en redes sociales, Leija pidió a la población actuar con objetividad y evitar la violencia, recordando que la función de Protección Animal es de mediación y aplicación del reglamento, no de procuración de justicia penal, la cual corresponde a otras instancias.
Como parte de las conversaciones, también se planteó la posibilidad de que los jóvenes realicen alguna forma de retribución social, aunque el director aclaró que esto no puede exigirse de manera obligatoria y dependerá de acuerdos posteriores con las familias.
Finalmente, Tuilzie Ibarra Vázquez confirmó que los otros tres gatitos de la camada, incluida la gata madre, quedaron bajo resguardo de la Fundación Siete Vidas, organización que colabora habitualmente con el municipio en casos de rescate animal.
El gatito agredido, según se informó, se encuentra con vida.