Este 19 de marzo, el poblado de Espinazo, ubicado en Nuevo León, se convirtió nuevamente en centro de peregrinación para miles de creyentes que acudieron a conmemorar el 127 aniversario del natalicio de José Fidencio Constantino Síntora, mejor conocido como el "Niño Fidencio".
Espinazo, Nuevo León.- Este 19 de marzo, el poblado de Espinazo, ubicado en Nuevo León, se convirtió nuevamente en centro de peregrinación para miles de creyentes que acudieron a conmemorar el 127 aniversario del natalicio de José Fidencio Constantino Síntora, mejor conocido como el "Niño Fidencio".
El pequeño poblado recibió a devotos provenientes de diversas partes de México, quienes visitan el santuario donde descansan los restos de esta enigmática figura popular mexicana.
Los seguidores del fidencismo, como se conoce a este culto, sostienen que el espíritu de Fidencio se reencarna cada año en sus sacerdotes, conocidos como "materias" o "cajitas”, quienes durante las celebraciones realizan rituales de sanación siguiendo las prácticas del niño.
José Fidencio Constantino Síntora, nacido en 1898, se convirtió en una figura venerada tras ganarse fama como curandero con supuestos dones sobrenaturales.
EL NIÑO FIDENCIO ME SANÓ
La señora Blanca Arrollo Arzola, de Acuña, dijo que tienen fe en el niño Fidencio desde que tenían 5 años. “Después me enfermé del páncreas, me mandaron para San Antonio y estuve 41 días en terapia intensiva porque no me atendieron bien porque unas piedras me perforaron, estuve enferma 17 años”.
“Pero hace dos años que el doctor me desahució y me dijo que tenían que operar en Canadá, hasta que el año pasado vine a Espinazo, cuando mi páncreas dejó de funcionar, y vi a don Reynaldo, la materia, que vio mi fe y me arrodillé; me dijo que me iba a operar de forma espiritual con una veladora, un vidrio y un vaso de agua en la noche.”
“Cuando llegué a mi casa caí acostada desmayada en cruz, yo miraba al niño Fidencio arriba, pero cuando desperté fui una persona diferente, sentí que me habían cortado por dentro, pero yo sentí que me curé.”
Después de regresar con el doctor, le indicaron que su páncreas ya estaba funcionando por lo que lo consideraron un milagro.
MI PAPÁ LO CONOCIÓ
Por su parte, la señora Guadalupe Martinez de 85 años, habitante de Piedras Negras, indicó que también es devota del niño Fidencio desde que era niña.
“Mi papá lo conoció, el niño le hizo milagros y a mí también, nos ha ayudado en varias cosas que le pedimos. Sí nos escucha el espíritu del niño y trato de venir seguido aunque se complica por mi edad, pero le puse la veladora en su tumba.”
Con información de Aníbal Díaz.