Durante la misa de este domingo en la Parroquia de Santiago Apóstol, monseñor Néstor Martínez llamó a los fieles a no dejarse llevar por la envidia.
Monclova, Coah.- Durante la misa de este domingo en la Parroquia de Santiago Apóstol, monseñor Néstor Martínez llamó a los fieles a no dejarse llevar por la envidia, al advertir que es un sentimiento que hace mucho daño y envenena el alma.
Al reflexionar sobre el camino de salvación y la vida eterna, el prelado señaló que desde temprana edad se experimentan situaciones de envidia, incluso dentro de la familia, cuando se perciben preferencias entre hermanos.
“La envidia es algo que muchas veces se atraviesa en nuestras vidas y nos hace tanto daño”, expresó. Citó el Libro de la Sabiduría, capítulo 2, versículo 24, donde se señala que “por la envidia del maligno, entró la muerte en el mundo”.
“La envidia no es buena, porque mata el alma y la envenena”, advirtió, al exhortar a tener cuidado de no desear lo que otros tienen o tratar de ser como los demás, en lugar de vivir la propia vida.
Indicó que en ocasiones ese sentimiento también se traslada hacia Dios, cuando se cuestiona por qué a otros les va bien económicamente mientras a uno no. Si a esta persona le va bien, es lo que Dios así quiere y que Dios lo siga bendiciendo.
Cada vez que yo me alegro porque a alguien le va bien, estoy abriendo una puerta para que también a mí me vaya bien. Pero cada vez que cuestiono y le doy paso a la envidia, estoy cerrando esa puerta”, explicó.